Entrar Via

De Esposa Desechable a Cirujana Renacida romance Capítulo 662

Su voz sonaba ronca y profunda:

—Lo vales, daría mi vida por ti y valdría la pena.

Belén lo sostuvo y rápidamente hizo un gesto de rechazo:

—Toco madera, no digas esas cosas de mal agüero.

Tobías apoyó la cabeza en el hombro de Belén. La comisura de sus labios se curvó ligeramente en una sonrisa de triunfo y satisfacción.

Sus esfuerzos no habían sido en vano.

Tobías bajó la voz y preguntó:

—¿Te quedarás conmigo?

Belén quería apartarlo, pero el cuerpo de él pesaba como una piedra y se le venía encima, dejándola casi sin aliento.

No tuvo más remedio que abrazarlo y decir:

—Sí.

***

Mientras tanto, en la plaza del centro de la ciudad.

Era Nochevieja y la plaza ya estaba llena de gente.

Hugo no se dirigió al centro de la multitud porque seguía esperando a su «Luna».

Bajó la cabeza para mirar la pantalla de su celular. Había hecho más de diez llamadas seguidas, pero Belén no contestaba.

Más tarde, al intentar llamar de nuevo, la operadora indicaba que el teléfono estaba apagado.

Hugo no se rendía y seguía marcando sin cesar.

El tiempo se agotaba y Belén seguía sin aparecer.

Hugo lo tenía todo planeado: quería declararle su amor a Belén justo a la medianoche.

Quería decirle que llevaba años enamorado de ella.

Tenía tantas cosas que decirle.

Pero ahora, sin Belén presente, ¿a quién le diría todas esas palabras que había repasado en su mente una y otra vez?

Hugo tenía dos globos preparados en la mano, con deseos y bendiciones atados a ellos.

No era un hombre romántico, pero se esforzaba por aprender a serlo.

De manera torpe, a su estilo, quería tratar bien a Belén, quería que ella viera lo bueno que había en él.

Capítulo 662 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: De Esposa Desechable a Cirujana Renacida