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De Esposa Desechable a Cirujana Renacida romance Capítulo 678

Al salir de la habitación, Belén se soltó de la mano de Tobías y le dijo:

—Tengo que acompañar a Rosa y a mi cuñada. Si tienes cosas que hacer, ve tú a resolverlas.

Tobías hizo como si no hubiera escuchado nada, entrecerró sus ojos negros y le preguntó:

—Lo que acaba de decir Rosa, no se te olvidó, ¿verdad?

Belén apartó la cara para no mirar a Tobías y dijo:

—Cosas de niños.

Tobías no le dio importancia, dio un paso más hacia Belén y dijo con una sonrisa pícara:

—Si nosotros dos estamos juntos, también le va a ayudar a Rosa a crecer. Ya sea en lo emocional o en la vida diaria, podemos ser un buen ejemplo para ella.

Belén escuchó lo que dijo Tobías, pero no quiso responderle nada.

Así que optó por guardar silencio.

Tobías notó que Belén no estaba contenta, así que dejó de molestarla.

Le dijo:

—No tengo nada que resolver, de verdad quería llevarte a dar una vuelta.

Belén se negó:

—No, quiero regresar a la habitación a acompañar a mi cuñada y a Rosa.

Tobías se desanimó al instante:

—Ah.

Claramente, no estaba feliz.

Belén levantó la cabeza y lo miró; vio que todavía tenía gotas de sudor en la frente.

Recordando que acababa de consolar a Rosario y que había funcionado, y pensando en que estaba herido y que la herida podría abrirse y sangrar en cualquier momento, Belén sintió de repente un poco de lástima.

Si él salía solo y le pasaba algo...

Belén no quiso seguir pensando en eso, y le dijo a Tobías con resignación:

—Te llevo a tu casa. No es por otra cosa, es solo que me da miedo que la señora se preocupe por ti.

Al oír eso, la cara de Tobías se iluminó de inmediato como si hubiera revivido:

—A mi mamá no le importa, ella siempre me dice que mejor me muera en la calle.

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