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De Esposa Desechable a Cirujana Renacida romance Capítulo 722

Clavó su mirada en los rasgos de Belén y, recuperando ese tono sinvergüenza de siempre, dijo:

—¿Apenas han pasado unos días y ya olvidaste cómo se sienten mis manos recorriendo tu cuerpo?

Belén no le contestó. Lo miró con total desconfianza y le preguntó:

—¿A qué viniste?

Mientras hablaba, se alejó un poco para poner distancia entre los dos.

Al ver que ella se apartaba a propósito, Tobías sintió como si le clavaran un cuchillo en el pecho.

Decidió ignorar su reacción, pero esta vez su expresión se tornó seria:

—Vine porque quería abrazarte.

Belén frunció el ceño, intentando hacerlo entrar en razón:

—No hagas esto. Emilia es a quien quieres en realidad.

Esas palabras enfurecieron a Tobías, quien alzó la voz:

—A quien quiero es a ti.

Belén no quería escuchar más. Volteó la cara y señaló la puerta con el dedo:

—Vete, o voy a gritar.

Tobías, sentado en la cama, puso una cara fría y dijo:

—No me voy a ir, a menos que quieras que me muera allá afuera.

Belén no dijo nada, pero mantuvo el dedo señalando la salida.

Su postura era más que clara.

Al verla tan firme, Tobías se bajó de la cama descalzo. Se paró a un lado y, sin decir agua va, empezó a desvestirse.

Se quitó la gabardina, luego el suéter y la camiseta, hasta dejar su torso completamente al descubierto.

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