Después de la entrevista de Regina la comisión francesa comunicó que la adopción podía continuar después de revisar la filtración, las declaraciones de los adultos y las nuevas medidas de seguridad establecidas en la mansión. Victoria apenas comenzó a respirar con alivio cuando el abogado añadió que una objeción acababa de incorporarse al expediente.
—Unos familiares lejanos de Camille y Mathis aseguran que desean hacerse cargo de ellos —explicó—. Solicitaron que ambos sean trasladados temporalmente a Francia mientras se evalúa su petición.
Adrián se levantó de inmediato.
—No saldrán de esta casa.
—La solicitud no equivale a una orden —aclaró el abogado—, pero la comisión debe revisarla porque existe un vínculo de sangre.
Victoria sostuvo el documento sin abrirlo. Después de la entrevista falsa, aquella petición resultaba demasiado oportuna para considerarla una coincidencia, aunque necesitaban pruebas antes de relacionarla con Daniel.
—¿Quiénes son? —preguntó.
—Una prima de la madre de Camille y su esposo. Afirman que ignoraban la situación de los niños y que acaban de enterarse de que pueden solicitar su custodia.
—Eso no tiene sentido —respondió Adrián—. La comisión buscó familiares antes de autorizar el traslado.
El abogado coincidió, pero advirtió que los registros franceses tendrían que demostrarlo. Mientras conseguían los documentos, los familiares podían alegar que nunca fueron notificados correctamente.
Camille apareció en la puerta antes de que Victoria alcanzara a cerrarla. La niña llevaba varios minutos esperando noticias sobre la decisión y había interpretado el silencio como otra señal de peligro.
—¿Qué pasó?
Victoria hizo una seña para que entrara, aunque habría preferido disponer de tiempo para ordenar la explicación.
—La adopción puede continuar, pero unas personas en Francia dicen que son familiares de ustedes y quieren participar en el proceso.
—¿Quiénes?
El abogado pronunció los nombres. Camille negó con la cabeza, pero exigió leer la solicitud. Adrián intentó explicarle que contenía términos legales difíciles de comprender, aunque ella se acercó al escritorio sin retroceder.
—Habla de nosotros, así que quiero verla.
Victoria le entregó una copia y se sentó a su lado para explicarle cada apartado. Camille leyó despacio hasta llegar a la petición de traslado.
—Quieren llevarnos a Francia antes de decidir.
—Eso solicitaron, pero nosotros nos opondremos —respondió Victoria.
—¿La comisión puede obligarnos?
—Tendría que existir una orden y todavía no la hay.
Camille no se tranquilizó. Comenzó a preguntar quién podía firmar aquella orden, cuánto tardaría y si los adultos conocían la dirección de la mansión. Su necesidad de información no nacía de curiosidad, sino de la certeza adquirida de que cualquier detalle oculto podía convertirse en una nueva separación.
Mathis llegó acompañado por Regina y se detuvo al ver los documentos extendidos. Nadie tuvo que explicarle demasiado; observó el rostro de su hermana y comprendió que la familia volvía a estar amenazada.
—¿Nos vamos? —preguntó.
—No —respondió Adrián—. Unos familiares pidieron que regresaran a Francia, pero vamos a demostrar que quedarse aquí es lo mejor para ustedes.
Mathis miró a Victoria, aunque no buscó su mano como hacía desde que comenzó a llamarla mamá.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO
Porque sale que son gratis y los cobran de todas maneras...
Si cobran por las novelas, aunque el precio sea menor que las otras apps, mínimo deberían estar los diálogos completos, se salta partes importantes de la conversación en todos los capítulos, deberían revisar eso....