Entrar Via

De esposa sustituta a la obsesión del CEO romance Capítulo 336

Adrián llegó al hospital sin informarle a Victoria de la consulta. Había dicho que se reuniría con los abogados para revisar algunos asuntos relacionados con la adopción, una mentira incompleta que utilizó para convencerse de que todavía no la estaba traicionando, aunque sabía que ocultar el verdadero destino de aquella salida ya constituía una decisión tomada a sus espaldas.

El especialista lo recibió con evidente cautela y dejó los documentos sobre el escritorio antes de invitarlo a sentarse.

—Esperaba que viniera acompañado por su prometida.

—Necesito comprender algo antes de hablar con ella.

—La información médica le pertenece a Victoria.

—Estoy autorizado para conocer los resultados.

—Eso no significa que pueda tomar decisiones en su nombre.

Adrián se inclinó hacia el escritorio, resistiéndose al tono que parecía colocarlo como una amenaza para la mujer a quien intentaba proteger.

—Si interrumpiera el embarazo, ¿el peligro disminuiría?

El médico permaneció callado durante unos segundos, eligiendo con cuidado una respuesta que Adrián deseaba escuchar reducida a una confirmación.

—Podría disminuir algunas exigencias sobre su organismo, pero no existe garantía de que el deterioro se detenga, porque todavía no hemos determinado la causa.

—Entonces es una opción.

—Es una decisión que solamente ella puede considerar después de recibir información completa sobre su condición, los riesgos y las alternativas.

—Victoria rechazará cualquier posibilidad si cree que hacerlo significa abandonar a nuestro hijo.

—Comprender cuál podría ser su respuesta no le concede derecho a sustituirla.

Adrián sintió que las palabras lo acusaban de algo que todavía no había hecho, aunque una parte de él reconoció que había acudido buscando la manera de influir en una decisión que Victoria ya parecía haber tomado.

—¿Debo quedarme inmóvil mientras arriesga su vida?

—Debe acompañarla, escuchar a los especialistas y aceptar que amar a una persona no permite controlar su cuerpo.

—Eso resulta fácil de decir cuando no es usted quien podría perder al amor de su vida.

—Y sería irresponsable que yo utilizara su miedo para recomendar una intervención que la paciente no ha solicitado. También sería incorrecto presentarla como una solución segura cuando podría no detener el problema renal.

Adrián se levantó sin obtener la respuesta que deseaba. El médico había confirmado que terminar el embarazo podía reducir ciertos riesgos, aunque se negó a asegurar que salvaría a Victoria. Para él, aquella posibilidad bastaba para mantener la idea dentro de su mente y convertirla en una salida que no conseguía abandonar.

Al regresar a la mansión encontró a Victoria esperándolo en el despacho. Sobre la mesa permanecía el registro de la cita enviado por el hospital, junto al teléfono donde aparecía la hora exacta de su ingreso.

—¿Fuiste a hablar con el especialista?

Adrián cerró la puerta.

—Necesitaba conocer todas las opciones.

—¿Por qué no me llevaste?

—Porque sabía cómo reaccionarías.

—Entonces no buscabas información, sino una respuesta que pudieras utilizar para convencerme.

—Pregunté qué ocurriría si terminaras el embarazo.

Victoria permaneció inmóvil. La herida que apareció en su expresión hizo que Adrián deseara retirar las palabras, pero ya no podía ocultar aquello que llevaba días creciendo entre ambos.

—¿Quieres que aborte?

—Quiero que vivas.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO