Daniel retrocedió hacia el pasillo mientras intentaba mantener a Victoria dentro de su campo de visión, aunque la tranquilidad con la que las había recibido ya no estaba en su manera de moverse, porque cada sonido proveniente del exterior lo obligaba a mirar hacia otra dirección y Laura reconocía aquella inquietud después de varios días observándolo reaccionar cada vez que algo escapaba de sus manos.
—Nadie se mueve —ordenó.
Camila cruzó los brazos a pesar del miedo.
—Me parece que ya no estás en posición de organizar demasiado.
Daniel la ignoró y volvió hacia Victoria.
—Diles que se detengan.
—Ni siquiera sé quién está afuera.
—Adrián está ahí y sabes perfectamente que va a entrar.
Victoria escuchó movimiento cerca de la puerta y sintió alivio al confirmar que no estaban solas, aunque se negó a permitir que Daniel utilizara esa emoción para empujarla hacia la reacción que esperaba.
—Hace unos minutos estabas desesperado porque entrara, así que deberías estar satisfecho de que finalmente haya llegado.
—No confundas las cosas.
—Tú preparaste esta situación porque querías demostrar que perdería el control cuando creyera que estoy en peligro, pero ahora que no sabes exactamente lo que está haciendo pareces bastante menos cómodo.
Daniel regresó toda su atención hacia ella y esa distracción permitió que Laura y Camila permanecieran juntas sin llamar su atención.
Fuera del departamento, Adrián recibió la confirmación de que la señal de emergencia seguía activa y que el acceso posterior estaba parcialmente cubierto, aunque todavía revisaban conexiones hacia zonas de mantenimiento.
—Entramos —ordenó.
El investigador estuvo de acuerdo porque ya existía una solicitud de ayuda desde el interior y esperar más podía empeorar una situación que ninguno conocía por completo.
La puerta principal comenzó a abrirse en el mismo momento en que Daniel se lanzó hacia el corredor lateral, provocando que Victoria levantara una mano para señalar la dirección en la que acababa de desaparecer.
—Va por atrás.
Dos hombres continuaron tras él mientras otros entraban a la sala y Adrián apareció entre ellos hasta encontrar a Victoria junto a Camila.
Llegó hasta ella y la rodeó con los brazos con tanta fuerza que Victoria sintió todo el miedo que había estado conteniendo desde que supo que estaba dentro.
—Estoy bien —le aseguró mientras acariciaba su espalda.
Adrián aflojó el abrazo apenas la escuchó.
—¿Te lastimó?
—No, y el bebé también está bien.
Su mirada había descendido hacia el vientre de Victoria antes de que ella respondiera, pero evitó hacer preguntas y volvió a concentrarse en su rostro.
Camila se apoyó en el respaldo del sofá.
—Yo también estoy estupendamente, por si alguien siente curiosidad.
Victoria soltó una risa nerviosa.
—También me alegra que estés bien.
—Gracias, necesitaba sentirme incluida.
Adrián miró entonces hacia Laura y la dureza regresó a su semblante, aunque se contuvo antes de preguntar por qué Daniel estaba en su departamento o qué participación había tenido ella.
Victoria reparó en ese silencio porque conocía la cantidad de preguntas que debía estar guardándose.
Uno de los agentes volvió desde el corredor trasero.
—Tenía preparada una salida hacia la zona de mantenimiento y consiguió llegar a otra sección del edificio antes de que cerráramos todos los accesos. Estamos revisando cámaras y salidas exteriores, pero todavía no tenemos ubicación.
Adrián giró hacia él.
—¿Escapó?
—No podemos asegurar por dónde salió.
La rabia apareció de inmediato en el rostro de Adrián y Victoria creyó que saldría tras los agentes, pero permaneció junto a ella.
—Que continúen buscándolo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO
Hola...
Porque sale que son gratis y los cobran de todas maneras...
Si cobran por las novelas, aunque el precio sea menor que las otras apps, mínimo deberían estar los diálogos completos, se salta partes importantes de la conversación en todos los capítulos, deberían revisar eso....