Victoria permaneció en silencio mientras escuchaba la respuesta de su abuela y su desconcierto aumentaba con cada frase, porque hasta ese momento había supuesto que Fernanda estaba concentrada en su recuperación y en todo lo relacionado con Daniel desde una distancia mucho más personal, no siguiendo nombres que incluso las autoridades habían decidido mantener fuera de las conversaciones con ellos.
Adrián se acercó al notar su expresión, aunque esperó hasta que Victoria terminó de escuchar.
—Entiendo, abuela, después hablamos con más calma. No quiero que se preocupen, solo necesitaba saber si conocían el nombre.
Guardó silencio nuevamente y, antes de despedirse, añadió:
—Si recuerdan cualquier cosa relacionada con William o con su familia, llámenme, pero no hagan ninguna averiguación por su cuenta.
Victoria terminó la llamada y permaneció mirando el teléfono.
—Fernanda les preguntó por él hace varios días.
Adrián frunció el ceño.
—¿Por qué?
—Eso mismo quiero saber.
Uno de los investigadores levantó la mirada desde la mesa.
—¿Su hermana también identificó a Harrington?
—No sé qué identificó exactamente porque mis abuelos solamente dijeron que llamó preguntando por William, pero si llegó hasta el mismo nombre antes que nosotros significa que encontró algo que no compartió.
Adrián dirigió una mirada molesta hacia los investigadores.
—¿También sabían que Fernanda estaba siguiendo esa pista?
—No tenemos información de que estuviera investigando a Harrington por su cuenta.
La respuesta no tranquilizó a Victoria, porque Fernanda tenía la costumbre de avanzar sola cuando creía que compartir algo podía limitarla, y después de todo lo ocurrido con Daniel no quería descubrir demasiado tarde que su hermana se había acercado a alguien relacionado con él sin decírselo a nadie.
Marcó su número.
Fernanda respondió después de varios tonos.
—¿Victoria?
—Acabo de hablar con nuestros abuelos.
Al otro lado de la línea, Fernanda cerró los ojos.
Sabía perfectamente por qué Victoria llamaba.
Desde que había escuchado a los investigadores mencionar a William Harrington y después habló con sus abuelos, había conseguido confirmar bastante más de lo que estaba dispuesta a compartir todavía. Ya sabía quién era, sabía que su vínculo con Daniel iba más allá de un vinculo materno y también había encontrado razones suficientes para desconfiar de hablar con Vicroria y Adrian sobre eso.
Sin embargo, cuando respondió, su voz no reveló nada.
—¿Y por qué hablaste con ellos?
Victoria frunció el ceño.
—Porque apareció el nombre de William Harrington en la información que Laura entregó y al ser de Inglaterra supuse pertenecia a la alta sociedad. Nuestros abuelos de seguro algo sabrian.
Hubo una pausa breve.
—¿Harrington? Francamente ya no recuerdo para que queria saber de el.
La manera en que Fernanda repitió el apellido resultó demasiado neutra lo que provocó que Victoria levantara la mirada hacia Adrián y él también la observó.
Ninguno dijo nada.
—Sí —continuó Victoria—. William Harrington. Las autoridades nos confirmaron que es primo hermano de Daniel por parte de su madre y que existen propiedades relacionadas con él dentro de la investigación.
Fernanda permitió que pasaran un par de segundos antes de responder.
—Entonces supongo que eso explica por qué su nombre me parecía conocido.
Victoria volvió a mirar a Adrián.
Aquella respuesta no tenía sentido.
—Nuestros abuelos dijeron que tú ya les habías preguntado por él.
—Sí, pero solamente porque escuché el apellido y me sonó familiar. Yo tambien pensé que ellos podían ubicarlo mejor por vivir en Londres.
Fernanda caminó hacia una ventana mientras hablaba, cuidando cada palabra. Sabía que Victoria podía detectar con facilidad cuando intentaba esconder algo, pero también sabía que todavía no quería revelar cuánto había averiguado sobre William hasta entender qué papel jugaba realmente dentro de todo aquello.
Victoria permaneció callada unos segundos.
—¿Dónde escuchaste su nombre?
—A unos investigadores hablando después de que salí de una reunión. Mencionaron una propiedad que estaban revisando y dijeron que pertenecía a alguien llamado William Harrington.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO
Hola...
Porque sale que son gratis y los cobran de todas maneras...
Si cobran por las novelas, aunque el precio sea menor que las otras apps, mínimo deberían estar los diálogos completos, se salta partes importantes de la conversación en todos los capítulos, deberían revisar eso....