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El Ángel Guardián a Mi Lado romance Capítulo 1067

Pablo llegó rápido con el paquete de agujas.

Al ver a Enzo tirado frente a él, frunció el ceño y preguntó:

—¿Y ahora qué? Así como está, parece que ya no tiene remedio. ¿De verdad hay esperanza?

Mientras Regina preparaba las agujas y comenzaba a trabajar sobre Enzo, contestó sin levantar la vista:

—Tuvo suerte de encontrarse conmigo. Si hubiera sido otra persona, ya estaría perdido.

Pablo se quedó callado unos segundos.

—O sea que sí hay esperanza.

No había duda, su patrona siempre tenía la respuesta. Nadie como la señora para resolver cualquier problema.

Eso sí, pensándolo bien, qué curioso era todo esto. Enzo siempre terminaba salvado por la señora. ¿Qué clase de destino enredado tenían esos dos? Si el señor Morillo se enteraba, seguro se pondría furioso.

—Busca a la gente cercana a él —le pidió Regina mientras seguía el tratamiento—. Y llama una ambulancia, necesita atención hospitalaria urgente.

—¡Sí, señora! —afirmó Pablo, sacando de inmediato su celular para comenzar a marcar.

Primero intentó localizar a Noé, pero nadie contestó del otro lado. Así que fue llamando a otros de los hombres de Enzo, pero nadie tenía idea de lo que había pasado.

Cuando finalmente lograron entender la gravedad de la situación, quedaron helados. Nadie esperaba que Enzo estuviera así. Al principio, hasta pensaron que Pablo era un estafador inventando todo para sacarles dinero.

Pablo acabó fastidiado, tuvo que explicarles mil veces la historia antes de que le creyeran. Cuando por fin colgó, se acercó a Regina:

—Ya les avisé, y la ambulancia está por llegar.

Regina asintió:

—Perfecto.

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