Entrar Via

El Ángel Guardián a Mi Lado romance Capítulo 919

—¿Me drogaron? —balbuceó Enzo, parpadeando con la vista nublada mientras miraba a Regina. Se frotó la sien con la mano, tratando de enfocar, pero sentía que todo a su alrededor se movía, incluso la figura de Regina parecía tener doble contorno.

Regina lo observó con resignación y soltó un suspiro que delataba su cansancio.

—Venga, acompáñame un momento, señor Heredia —le dijo Regina con voz firme.

Sin darle tiempo a protestar, le tomó del brazo y lo jaló sin miramientos, guiándolo con paso decidido hacia la salida.

Justo cuando salían, Regina notó a lo lejos a Aitana, quien sostenía el celular en alto, grabando la escena con descaro.

Las miradas de ambas se cruzaron. Regina le sostuvo la mirada, desafiante, mientras Aitana, aunque titubeó, no dejó de grabar y hasta alzó la barbilla como si quisiera provocarla.

—Mira nada más, se está revolcando con Enzo —soltó Aitana en voz baja, casi escupiendo las palabras—. Cuando Demian vea este video, seguro se va a volver loco.

Se rio por lo bajo, el tono de su voz empapado en malicia.

—En cuanto le enseñe el video a Demian, Regina está acabada —añadió, relamiéndose ante la idea.

A su lado, Salomé la miraba con el ceño fruncido.

—¿Pero por qué Regina y Enzo terminaron juntos? —preguntó, como si eso le doliera en el orgullo.

En el pasado, la había visto rodeada de otro grupo influyente; ese círculo era de los más exclusivos, y ni siquiera con su apellido Beltrán había logrado entrar. Era algo que siempre la había tenido inquieta, casi resentida.

Ahora, ver a Regina codeándose con gente de ese nivel le resultaba imposible de digerir.

—¿Por qué ella sí puede mezclarse con ellos y yo no? —pensó Salomé, sintiendo una punzada de celos.

Sabía que Regina era mejor que ella en los juegos de apuestas y se movía con más soltura en esos ambientes. Eso la hacía sentir incómoda. Toda su vida había sido la número uno, la insuperable. ¿Por qué Regina debía arrebatarle ese lugar? No estaba dispuesta a dejar que la desplazara.

Aitana la observó y, con una sonrisa maliciosa, murmuró:

—Regina le salvó la vida a Enzo. Por eso él la trata con agradecimiento, supongo.

—Si no fuera por eso, ¿de verdad crees que alguien como ella podría acercarse a Enzo? —agregó, encogiéndose de hombros.

—Además, Enzo y Demian son enemigos acérrimos —dijo Aitana, sin ocultar su veneno—. Seguro que Regina fue la que se le pegó como una lapa. ¿Se cree la última maravilla o qué? ¿Piensa que todos la adoran?

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Ángel Guardián a Mi Lado