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El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael) romance Capítulo 1292

Leandro suspiró con amargura.

—Ya pasaron como veinte años, y no sé cómo es ahora. No sé si salió tan bonita como mamá y con su mismo carácter alegre, o si es sensata y de buen genio como papá.

Rafael le dio unas palmadas en el hombro.

—Tranquilo. Mandaré a alguien a ayudar con la investigación, y muy pronto vas a saber quién es y dónde está. Entonces tú y tu hermana podrán reencontrarse.

Rafael pocas veces era tan amable, y consoló a Leandro con paciencia. Al ver cuánto extrañaba Leandro a su hermana y cuánto la quería, Bianca sintió una mezcla de emociones.

Sintió un poco de envidia de esa hermana de Leandro a la que nunca había conocido, porque había alguien que la extrañaba y se preocupaba tanto por ella.

Y ella...

Tenía familia, pero era como no tenerla. Antes de todo esto, el lazo familiar entre ellos ya se había saldado con varios cientos de miles de dólares. En pleno Año Nuevo, sus padres eran tan crueles que no la habían llamado, como si ella nunca hubiera existido.

—El señor Cisneros tiene razón. Estoy segura de que muy pronto tú y tu hermana se van a reencontrar —lo animó también Bianca, con una sonrisa radiante y alegre.

Leandro la miró y, por un instante, le pareció ver a su madre.

Qué parecido.

Aunque Bianca no se parecía físicamente a su madre, al sonreír tenía algo de esa alegría franca de ella. A Leandro se le aceleró el corazón.

“¿Acaso Bianca…?”

“¡No!”

Enseguida descartó esa idea absurda. Sonó el celular de Bianca. Miró el número que la llamaba y se puso seria.

—Ustedes sigan comiendo, voy a contestar esta llamada —se disculpó.

Los tres asintieron, y Bianca se levantó y salió. Mientras la veía alejarse, Leandro volvió a la realidad, miró a Vanessa y le preguntó sin pensarlo:

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