Capítulo 283 Vanessa se detuvo de golpe.
Se dio la vuelta y, alzando apenas los ojos, la observó con desconfianza.
—¿Quién es?
Natalia tembló sin control. Con un esfuerzo descomunal intentó reprimir los efectos del fármaco que amenazaban con desbordarse.
—Esa persona... yo, yo no la conozco... Solo sé que, en ese entonces, él te rescató, perdió el collar y Alexis lo recogió.
Vanessa hizo una mueca de incredulidad.
—¿Y después?
A Natalia se le transformo la cara por el dolor; los efectos del fármaco la torturaban sin piedad.
—Lo que pasó después... tú, tú ya lo sabes. Ya te dije todo lo que sé. Suéltame... suéltame.
Era cierto que ella quería algo con Alexis. Pero no podía ser algo maquinado por Vanessa; de lo contrario, estaría acabada del todo. Vanessa la agarró por el cuello de la camisa.
—Natalia Lozano, ¿me tomas por idiota?
—Te digo la verdad, no te estoy mintiendo... — Natalia le sujetaba la ropa con ambas manos; su cara pálida reflejaba tanto miedo como sufrimiento.
—Bien. Entendido.
La cara de Vanessa no mostró sentimiento alguno.
La empujó hacia atrás.
—A partir de ahora, disfruta bien.
Esta vez, se dio la vuelta y se fue sin mirar atrás.
Su figura era resuelta e imperturbable, con la espalda erguida, aunque Natalia no le hubiera dicho nada, ella igual lo habría investigado. En esos diez años, jamás había dudado de Alexis.
Por eso la habían engañado hasta ese momento.
Pero eso ya no volvería a ocurrir. Tenía que saber quién la había rescatado diez años atrás.
Quién era ese joven de voz clara y limpia que le había salvado la vida.

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