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El Arquitecto De Mi Refugio romance Capítulo 369

Vanessa le apartó la mano y lo regañó con cariño:

—Solo te estaba preguntando, no hace falta que jures nada.

Rafael le acarició la nariz.

—Solo quiero que sepas que nuestro matrimonio es lo que más quiero y respeto. Espero que sin importar lo que pase, confíes en mí, ¿sí?

Sus ojos oscuros la miraban llenos de esperanza.

Vanessa se quedó inmóvil, sosteniéndole la mirada. Al perderse en ella, sintió algo inexplicable y su corazón se aceleró. Siguió lo que le dictaba el corazón y asintió sin pensarlo.

—Sí.

Rafael sonrió, más relajado.

—Gracias, cariño.

—De nada. —Vanessa no pudo evitar sonreír también, apretando los labios.

***

Cerca de las ocho de la noche, Rafael recibió una llamada de Ricardo. Al parecer Camila había despertado e insistía en verlo.

Vanessa sabía que el asunto de Camila era un problema aún por resolver.

—Anda, ve, hay cosas que es mejor resolver cuanto antes.

—¿No te dan celos? —Rafael la miró sorprendido y le acarició la nariz.

Vanessa rio.

—¿Qué, me estás poniendo a prueba? Ya te dije que confío en ti, y lo digo en serio. Ve.

—Qué buena es mi esposa.

Rafael le besó el dorso de la mano y, antes de irse, le pidió que descansara bien.

Vanessa aceptó. No le preocupaba en lo más mínimo que él fuera a hacer algo indebido con Camila.

***

En cuanto Rafael se fue, Juana entró con un té de tila con miel y le dijo que Rafael le había encargado prepararlo para ella. La empleada añadió con admiración:

—El señor se preocupa por cada detalle cuando se trata de usted. Da envidia de verdad.

Vanessa sonrió con los ojos brillantes y respondió sin ningún reparo:

—Sí, él es muy bueno conmigo. Después de la fiesta de mañana por la noche, todo el mundo sabrá que estamos juntos.

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