Capítulo 447
Rafael tenía el semblante desencajado.
Aunque no dijo una palabra, su presencia irradiaba una presión tremenda.
Ricardo siguió su mirada, vio aquella escena y no se atrevió ni a respirar. "¡Qué desastre! La señora tan cerca de otro hombre... y, para colmo, se trata de Leandro Palma".
Los días que le esperaban iban a ser aún peores.
—Vamos.
Rafael se metió al auto.
Ricardo se quedó pasmado unos segundos.
"¿Vamos?" Una vez dentro, preguntó con cautela:
—Señor Cisneros, ¿de regreso a la empresa?
Rafael se recargó en el asiento con la cabeza echada hacia atrás, y de su cuerpo emanaba una presión sombría.
Ricardo no se atrevió a molestarlo y siguió manejando sin decir nada.
Pasó un buen rato antes de que Rafael ordenara:
—Al hospital.
***
Al terminar de comer, Vanessa aprovechó para hablar con Leandro sobre la colaboración que su padre había tenido con el Corporativo Halcón cinco años atrás.
A él no le sorprendió en absoluto.
—Antes que nada, se debe encontrar el expediente médico original de Francisco, el del primer ingreso. Sospecho que ese registro es el que refleja lo que sucedió en realidad.
Vanessa pensaba lo mismo.
—Daniel sigue mandando a alguien a investigar, en cuanto haya noticias te aviso.
El lugar donde ingresaron a su padre en ese entonces era justamente el hospital privado del Grupo Firax.
El mismo hospital en el que ahora atendían a su abuelo y a Bianca.
El nivel médico era el mejor de todo Cartaluz.
Si la muerte de su padre tuvo que ver con esa empresa, entonces para la gente de Firax, alterar el expediente médico y ocultar la verdad sería algo muy sencillo.
Sintió un escalofrío.
Él preguntó con discreción:
—¿Segura de que no quieres que investigue contigo?
—No hace falta, por ahora lo tengo bajo control; lo del desarrollo es más importante. —Le sonrió y salieron juntos del restaurante. Después se separaron.
Él se regresó a la empresa. Ella miró la hora y fue al hospital a ver a Bianca.
—Dejemos eso. ¿Tu abuelo ya despertó?
Vanessa bajó la mirada.
—Todavía no, voy a pasar a verlo en un rato.
Bianca la consoló.
—Tranquila, seguro que despierta pronto.
Vanessa tenía el gesto sereno, pero en realidad estaba muy preocupada. No sabía cuándo iba a despertar.
Vanessa se quedó un rato con ella antes de irse.
Apenas abrió la puerta, se encontró con Sergio, que llevaba puesta su bata blanca. Usaba lentes de armazón plateado, de aire fresco y elegante, y desprendía una presencia muy pulcra.
Con esa cara tan atractiva y ese trato tan amable, no era de extrañar que su amiga se sintiera atraída.
—¿Vienes a hacer ronda? —preguntó Vanessa con cortesía.
Según el horario, todavía no le tocaba pasar con los pacientes.
Dentro de la habitación, Bianca escuchó la voz y se le iluminaron los ojos. Miró hacia la puerta sin poder contenerse.
La puerta estaba abierta de par en par. Sergio, alto y esbelto, con los lentes puestos, bajó un poco la cabeza para mirar a Vanessa.
—La señorita Torres dijo que le duele el pie, vine a ver qué tiene —respondió él. Su voz, siempre serena, llegó con suavidad hasta donde estaba Bianca.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....