Entrar Via

El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael) romance Capítulo 518

Capítulo 518

-Confío en que la señorita León nos dará una sorpresa antes que la ingeniera Zárate y pondrá en alto el nombre de Cartaluz.

Vanessa se puso un poco seria. Con semejante responsabilidad encima, era difícil no sentir la presión. Pero ya no le tenía miedo a la presión; al contrario, le parecía un reto estimulante.

Sobre todo porque debía redimirse por lo de aquel año, cuando su sistema todavía inmaduro causó la muerte de su madre.

Después de almorzar con ellos, Vanessa los acompañó hasta el auto. A cada uno le hizo un obsequio.

-Sé que al subsecretario Quintana le encanta la pintura. Hace poco conseguí un cuadro, "Mil Millas de Ríos y Montañas", pero yo entiendo muy poco de arte y sería un desperdicio que se quedara en mis manos. Se lo regalo especialmente a usted; solo en sus manos esta obra no quedará desaprovechada.

Vanessa había hecho su investigación y sabía que al subsecretario Quintana le apasionaba la

pintura.

En particular elogiaba sin reservas esta "Mil Millas de Ríos y Montañas"; Vanessa pagó una suma considerable por adquirirla, para regalársela hoy.

Lo dijo con elegancia: no solo halagó al subsecretario Quintana, sino que además reforzó el vínculo con él.

Los próximos planes urbanísticos del municipio, según habían filtrado personas con información interna, contemplaban destinar varios terrenos a líneas ferroviarias y nuevas zonas de desarrollo.

En ese momento muchos de los grandes proyectos de planeación de Cartaluz estaban a cargo del subsecretario Quintana, y Vanessa quería, a través de él, asegurarse de obtener esa parcela.

Grupo León, como una de las mayores desarrolladoras inmobiliarias de Cartaluz, no podía dejar pasar ese terreno. El subsecretario Quintana quedó muy satisfecho y se rio con ganas.

-La señorita León es muy joven y ya maneja las

cosas con mucha destreza. Bien, entonces este servidor no se va a hacer de rogar.

Vanessa tomó la caja con el cuadro de manos de Daniel y se la entregó personalmente con ambas manoS.

El subsecretario Quintana recibió la caja con evidente avidez, le dedicó a Vanessa algunos elogios más con visible satisfacción y se despidió.

¿Perdóname? Vanessa endureció la mirada. Ese "perdóname" tal vez sonaba demasiado liviano.

Iba a averiguar exactamente qué pasó con la muerte de su padre, y si de verdad tenía que ver con la familia Cisneros, no pensaba tener ninguna consideración con ellos.

Vanessa no respondió. Acababa de dejar el celular cuando este sonó. Era una llamada de Rafael. Rafael habló, aunque dejaba traslucir una emoción poco habitual en él.

-Vanessa, ven al hospital cuanto antes. El profesor Ulloa acaba de llamarme; dice que el

abuelo está por despertar.

A Vanessa se le borró el cansancio del rostro y sintió una alegría inmensa. Tardó un buen rato en recuperar la voz.

-¿En serio? Espérame, voy al hospital.

Colgó y le pidió a Daniel que la llevara al hospital. No podía disimular la emoción en el rostro y, sin darse cuenta, apretó con fuerza el celular en la mano.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)