Capítulo 544
Sintió una presión en el pecho. De pronto levantó la cabeza y, fuera de sí, golpeó el volante; el claxon del auto sonó sin parar.
Después de que Alexis se fue, Vanessa le encargó a la enfermera particular que cuidara bien a Juana, recibió una llamada y salió.
La enfermera apenas acompañó un rato a Juana y salió con la jarra a buscar agua.
En ese momento, la puerta de la habitación se abrió y entró una figura alta, vestida con bata blanca y mascarilla, disfrazada de médico, que se acercó a la cama.
El hombre sacó una navaja, la apuntó hacia Juana y, con cara de pocos amigos, la miró fijo y la amenazó:
-¿Dónde está la grabadora? Dímelo ya, o te mato.
Juana se puso pálida del susto y gritó.
Antes de que pudiera abrir la boca, salieron a toda prisa dos guardaespaldas del baño de la habitación. El hombre se dio cuenta de que había 1/5
caído en una trampa y quiso huir, pero los guardaespaldas lo contuvieron en segundos.
Yolanda esperó la llamada un buen rato sin recibir ninguna señal, y cuando por fin sonó el celular, del otro lado escuchó la provocadora voz de Vanessa.
-Yolanda, siempre contratas sicarios. Mejor saca bien las cuentas. Si le entrego todo esto a la policía, ¿a cuántos años de cárcel crees que te van a condenar?
Yolanda comprendió que todo se había descubierto. Tras unos segundos de estupor, estalló en insultos:
-Vanessa, maldita perra, ¿qué rencor me guardas, qué cuentas pendientes tienes conmigo, para que me quieras arruinar la vida siempre?
A esas alturas, Vanessa ya no pensaba seguir guardando secretos; lo mejor era poner las cartas sobre la mesa.
-Esa pregunta debería hacértela yo. ¿Qué te hizo mi familia? ¿Te hicimos algo imperdonable o te arruinamos la vida para que nos trates así?
La mirada de Vanessa se volvió seria, sin la menor vacilación.
-Creo que sabes mejor que nadie cómo murió mi papá hace cinco años. Voy a encontrar todas las pruebas que te incriminan y voy a destruirte.
-Si no confiesas, ya te imaginas cómo vas a terminar; creo que lo sabes mejor que nadie.
El hombre consideró sus opciones un momento y, con terror, asintió como loco.
-Está bien, hablaré, lo diré todo.
Vanessa sonrió apenas, satisfecha, aunque seguía con la mirada y la expresión heladas. En ese momento, se escucharon pasos apresurados desde la puerta. Vanessa volteó y vio que una figura de traje oscuro se acercaba a paso rápido.
Con el ceño fruncido, sin esperar a que ella
dijera nada, la estrechó entre sus brazos. Rafael, con la voz temblorosa, dijo:
-Pensé que te había pasado algo. Casi me muero del susto.
Vanessa se quedó atónita, sin saber cómo había llegado. Sentía que la abrazaba cada vez con más fuerza, como si temiera que fuera a desaparecer en cualquier momento.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....