Capítulo 676
Bianca abrió la boca, pero antes de que dijera nada, Vanessa pareció adivinar lo que iba a decir y añadió enseguida: —Y tampoco te voy a reemplazar por nadie. Eres mi mejor amiga para siempre.
Bianca se alegró muchísimo.
—Bueno, te perdono. Por cierto, ¿cómo sigue el abuelo?
Vanessa se detuvo. Rayos. Todavía no había tenido tiempo de contarle a Bianca que el abuelo había despertado. Quién sabe qué escándalo armaría cuando se enterara.
Vanessa no quería que el mundo se enterara tan pronto de que el abuelo había despertado, pero no iba a ocultárselo a Bianca.
—Despertó hace un par de días, pero pasaron tantas cosas y por varias razones no te lo conté.
A Bianca se le heló la sangre. Se incorporó en la cama con la cara desencajada. Abrió la boca, pero se contuvo, sin atreverse a decir nada. Al ver que no decía nada, Vanessa le explicó: —Por ahora no se puede hacer público. Tiene que
seguir siendo secreto.
Luego le contó punto por punto todo lo que la preocupaba. Bianca lo pensó un momento y relajó el gesto.
—Entonces, además de ti y de Rafael, ¿soy la primera en saberlo?
—Sí.
—Eso ya me gusta más. —A Bianca le brillaron los ojos, y el malhumor de antes se le pasó.
Pero al recordar lo que Vanessa le había contado sobre las maniobras de Édgar, volvió a preocuparse.
—¿Tus suegros están locos o qué? La tal Yolanda mata a tu papá y ahora tu suegro te amenaza, te exige que se divorcien y usa nuestras vidas para intimidarte. Qué rastrero.

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