—Él no me debe nada; yo a él, menos todavía.
Vanessa abrió la puerta y salió sin titubear. Para Sergio, esos dos eran un caso perdido, tercos y retorcidos a más no poder. Salió tras ella.
Vanessa se fue con Bianca; juntas caminaron hasta el fondo del pasillo, rumbo al ascensor. No las siguió. Dio media vuelta y se alejó por el extremo opuesto del pasillo. Mientras caminaba, llamó a Leonardo.
—A ti tampoco se te ocurra contarle quién la salvó. Rafael tenía razón; aunque lo sepa, no sirve de nada.
Sergio lo dijo en un tono neutro, plano como el de un robot sin sentimientos. Leonardo, sentado ante su escritorio, entrecerró los ojos, confundido.
—¿Tiene corazón de piedra? ¿No siente nada por Rafael? ¿Ni saber que fue él quien la salvó aquella vez serviría de algo? ¿Tan rápido se te olvidó lo que acaba de pasar? Rafael recibió una puñalada por ella y hasta metió a su madre en la cárcel. ¿Crees que ella no lo sabe?
—No es lo mismo...
Leonardo quiso rebatirlo, pero no encontró cómo. Antes no prestaba demasiada atención a los asuntos de Vanessa y Alexis; de ella tenía una impresión más bien vaga. La veía como una joven rica y caprichosa, loca de amor; le parecía normal que fuera detrás de Alexis.
Solo en las últimas semanas notó que algo no cuadraba y empezó a sospechar que Vanessa, por sentirse en deuda con quien le había salvado la vida años atrás, se había equivocado de persona, confundiendo el agradecimiento con amor, y por eso terminó junto a Alexis.
—En vez de preocuparte por eso, mejor ocúpate de lo tuyo. ¿Cómo van los ingresos de la empresa este año? ¿No te van a regañar otra vez en la reunión familiar?
Sergio no estaba siendo sarcástico, pero tenía el don de dar en el clavo. Quizá era cosa de médicos. Leonardo quedó en ridículo él solo.
—Basta, aguafiestas.
Colgó y dejó el celular sobre el escritorio. Fernanda tocó la puerta y entró. Con gesto dulce y la cabeza gacha de timidez, se acercó al escritorio.
—Director Soto.
Habló en voz muy baja, con un temblor apenas perceptible. Leonardo sabía que era una amiga de Vanessa, a quien había conocido cuando trabajaba como guionista. Últimamente le había dado una buena impresión por ser discreta, tranquila y de buen carácter.


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Me pueden decir en qué momento se aman felices Vanessa y Rafael? Ya estoy aburrida de leer lo mismo...
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....