Una figura se desplomó en medio de un charco de sangre. Al verlo, Alexis retrocedió aterrado. Estaba tan pálido que casi cayó al suelo. Algo le cruzó por la mente y salió corriendo.
¿Qué importaba que Rafael fuera su hermano mayor?
Solo tenía una vida y no podía ayudarlo. Alexis subió al auto, encendió el motor y huyó a toda velocidad.
Vanessa salió corriendo con el corazón descontrolado. Miró atónita durante unos segundos a la persona tendida en el suelo y se arrojó a los brazos de quien estaba a su lado.
—¡Rafael, casi me matas del susto! ¿Te das cuenta? —Vanessa estaba pálida. Recién entonces sintió alivio, aunque el corazón todavía le latía con fuerza.
Parecía que se le iba a salir por la garganta. Rafael la estrechó contra sí con un brazo y le acarició la cabeza. Sus ojos oscuros revelaban culpa y preocupación.
—No tengas miedo. Estoy bien.
Vanessa respiró hondo. Se quedó entre sus brazos, reconfortada por su aroma, y poco a poco se tranquilizó.
Acababa de ver con sus propios ojos cómo aquel sujeto apuñalaba a Rafael. Cuando el atacante sacó el cuchillo, la sangre tiñó de rojo la escena ante sus ojos.
No alcanzó a distinguir bien lo ocurrido y creyó que habían herido a Rafael. Casi se infarta. Por fortuna, estaba ileso.
—Como te pase algo, nunca te lo perdonaré. —Vanessa soltó un largo suspiro.
Cuando se calmó, miró a la figura tendida en el suelo. Adriana salió corriendo y sacó el celular para llamar a la policía y pedir una ambulancia. Rafael se puso serio. Bajó la mirada hacia Vanessa y dijo con voz ronca:
—Perdóname. Parece que hoy no podremos hacer la sesión de fotos de la boda.
Vanessa entrecerró los ojos al intuir que Rafael planeaba algo.
—¿Qué piensas hacer?
Rafael le pellizcó la punta de la nariz con cariño.
—Mira nada más, mi esposa cada vez es más lista.
Sin duda, alguien había enviado a ese sujeto. Además, apareció justo después de que llegara Alexis.
¿Podía ser una coincidencia?
Aunque lo fuera, Rafael estaba dispuesto a montarle una escena a quien estaba tras el atentado. Vanessa le apartó la mano y se puso seria.

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