Entrar Via

El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael) romance Capítulo 869

Vanessa se estremeció y tardó mucho en reaccionar. Las palabras de Ricardo la dejaron conmocionada y afligida. La angustia la oprimía. Así de profundos eran los sentimientos de Rafael por ella.

Ricardo llevaba muchos años a su lado. Si se atrevía a contarle todo eso, no podía ser mentira. A menos que quisiera engañarla, pero no tenía ningún motivo para hacerlo.

Una punzada le atravesó el pecho y Vanessa tuvo que esforzarse para respirar y recuperar la voz.

—¿Intentaron asesinarlo?

Ricardo se dio cuenta de que esa noche había hablado de más. Temeroso de que lo reprendieran, se apresuró a buscar una excusa para irse.

—Voy a comprar algo de beber para usted y para el señor Cisneros.

—Ricardo...

Ricardo se alejó a toda prisa y hasta echó a correr. Pronto desapareció de su vista.

Vanessa se volvió hacia la habitación del hospital. Una puerta la separaba de Rafael y no podía verlo, pero no lograba ocultar cuánto sufría por él.

¿Qué había vivido Rafael durante todos esos años? ¿Cómo había logrado sobrellevarlo?

Los ojos se le llenaron de lágrimas y la angustia la abrumó. Sin embargo, pronto se serenó y llamó a Daniel Andrade.

—Necesito que te encargues de algo.

—Dígame, señorita.

Daniel respondió con mucho respeto. Después de escuchar las instrucciones, comprendió lo que debía hacer.

Poco después condujo hasta un club nocturno, se acercó a la barra y pidió un whisky.

El cantinero preparaba un cóctel con movimientos ágiles y expertos. Cuando terminó de servirlo, usó un soplete para prenderle fuego. Una llamarada surgió de la copa.

Daniel permaneció serio. Levantó su copa para beber un trago, pero el cantinero puso frente a él la bebida que acababa de preparar.

—Señor, ¿quiere probarla? Es una creación nueva.

Daniel la rechazó.

—No, prefiero los tragos clásicos.

El cantinero sonrió, se encogió de hombros y, sin reaccionar ante el rechazo, buscó a otro cliente a quien ofrecérsela. Después de dos copas, alguien se sentó junto a Daniel. El intenso olor a perfume lo hizo tensarse.

Al voltear, vio a una mujer joven y sensual vestida de manera llamativa. Llevaba un suéter rojo de hombros descubiertos que combinaba con el tono intenso de su labial.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)