Justo lo que más temía…
Tener que enfrentar de nuevo una situación tan incómoda.
Una sensación de impotencia invadió a Estefanía, y hasta su voz sonó débil al intentar explicarse.
—¿No te conté que me habían secuestrado? ¿No te dije que había perdido mi bolso con todo y el celular?
Noel se quedó perplejo por un momento.
—Aun así, no tenía por qué entregártelo en persona, ¿no? Se supone que un ex decente debería actuar como si estuviera muerto.
Estefanía guardó silencio un instante, sin ganas de decir nada más.
—¿Y qué querías que hiciera? No fui yo quien lo llamó.
—Siempre dices lo mismo: que no lo llamaste, que no quedaron de verse… ¿No será que en realidad ustedes dos tienen una conexión especial? —soltó Noel sin pensar.
Para Estefanía, fue como si le abrieran una herida antigua, dejándola sangrar de nuevo.
Ella y Benicio…
Había pasado por un proceso tan doloroso, ¿y ahora él, en medio de una pelea, le decía que tenía una conexión especial con Benicio?
¿Cómo se atrevía?
Pensó que él la entendía, por eso le había mostrado sus cicatrices sin reservas. Nunca imaginó que se convertirían en un arma para atacarla.
No dio más explicaciones y simplemente se dio la vuelta para caminar hacia casa.
Al verla así, Noel entró en pánico, la alcanzó y la abrazó por la espalda.
—Perdóname, amor, perdóname.
Por primera vez, Estefanía rechazó su abrazo.
—No, no me hagas esto. Me lastimas. No me ignores —le suplicó Noel, aferrándose a ella sin soltarla.
Estefanía no pudo liberarse de su abrazo.
—¡Claro que puedo! ¿No te levanto cuando bailamos? ¡Anda, ven! —insistió, tomándola de la mano de nuevo.
Estefanía negó con la cabeza.
—No.
—Amor… —Volvió a poner esa expresión suplicante, mirándola con ojos de cachorro.
—Vamos a casa —dijo ella, pensando en toda la comida que le preparaba cada día, en todo el tiempo que pasaba con ella en rehabilitación.
No se podía negar que él había invertido mucho en esa relación.
Pero una semilla de duda ya había sido plantada en su corazón.
Su hermano le había dicho una vez: «Fani, con la situación de nuestra familia, no tienes ninguna necesidad de casarte, ni de casarte con alguien en particular. Lo único que importa es que seas feliz».
Delfina también le había dicho: «Amiga, no quiero que seas infeliz. La vida es corta, no desperdicies tus años en algo que no te hace feliz».

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
Es verdad sale muy caro liberar capitulos...
Muy bonita la novela me encanta pero pueden liberar mas capitulos yo compre capitulos pero liberar mas capitulos sale mas caro...
Muy bonita novela desde principio cada capítulo es un suspenso...