Entrar Via

El Baile de Despedida del Cisne Cojo romance Capítulo 709

—No hay ningún porqué.

—¡No, me tienes que explicar bien! —insistió Iván, que no pensaba soltar el tema.

Benicio suspiró.

—La patrona no me deja...

—¿La... la patrona? —Iván estaba más perdido que nunca—. ¿Para jugar básquet tienes que pedirle permiso a tu jefa?

—Aquí viene la patrona —dijo una voz masculina, y una bandeja de comida aterrizó en la mesa de Benicio e Iván.

Era Agustín.

Ese movimiento finalmente delató la presencia de Estefanía y Delfina.

Benicio levantó la vista y la vio. Se quedó helado un instante, y su mirada bajó desde la bandeja de comida de ella hasta su muñeca.

Todavía traía puesta la pulsera.

Benicio sonrió.

—Iván ya terminó de comer, siéntense aquí.

Iván miró su plato, que todavía tenía más de la mitad del espagueti, sin entender nada.

Al ver la mirada firme de su jefe, Iván se levantó a regañadientes con su bandeja, sintiéndose muy agraviado.

—Agustín, ¿tú también conoces a la tal patrona del jefe?

Benicio: ...

Agustín: ...

Estefanía: ...

Delfina miró a Iván, que se alejaba comiendo mientras caminaba, y al sentarse también quiso preguntar: «¿De qué rayos están hablando?»

—Come —le dijo Benicio a Delfina, cortando cualquier pregunta—. Tienen que regresar para el examen.

Hoy tenían examen parcial de inglés.

Delfina suspiró.

—¡Ay, estos exámenes interminables, cuándo verán su fin!

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo