—Está bien.
Sofía ya sabía que él iba a contestar eso.
Pasaron unos segundos en silencio y, como no dijo nada más, preguntó:
—¿Entonces... cuelgo?
De repente, Alejandro habló:
—¿Qué quería Diego de ti?
Ella quedó impactada.
Antes, podía explicar esa desconfianza por la rivalidad de siempre entre los dos.
Pero ahora... empezaba a pensar que había algo más.
¿Celos, tal vez?
Hasta ese momento, entre ellos todo tenía límites muy claros. Si podía resolver algo por su cuenta, Sofía prefería no meterlo.
Pero cuando notó ese tono en su voz, entendió que tenía que aclararlo; no quería que él se sintiera incómodo.
Y en el fondo, no quería verlo enojado.
—Nada más hablamos del cumpleaños del abuelo Eduardo —explicó—. No fue como la otra vez, no se salió de control ni nada. Por eso no te lo conté.
Se guardó lo principal: la propuesta de reconciliarse.
Tres días después, ante Eduardo, los papás y la hermana de Diego, y toda la familia Villareal, pensaba anunciar su divorcio.
Sabía que Diego, obsesionado con las apariencias, no iba a soportar una humillación así. Y con todos ahí de testigos, no iba a poder negarlo ni echarse para atrás.
Su orgullo no se lo iba a permitir.
Al final, ese "arrepentimiento" solo lo mostró en privado. Nadie sabía que él la había ido a buscar. No había puesto en juego su imagen para nada.
Pero en el cumpleaños... iba a ser distinto.
Ahí sí, ya no iba a haber vuelta atrás.
—La próxima vez que quiera verte, primero llámame —dijo Alejandro con tono firme.
Sofía no dijo nada.
Él agregó, sin dudar:
—Me voy a preocupar por ti.
Esa frase tan simple le alcanzó a Sofía para sentir lo mucho que él se preocupaba.
***
En el aeropuerto, había ruido constante: maletas rodando, anuncios por bocina y pasos apurados.
Alejandro guardó el celular después de enviar los mensajes y alzó la mirada.
Entre la gente alcanzó a ver a Pandora caminando hacia él.
Llevaba lentes oscuros, el cabello corto y peinado al detalle. Su abrigo negro se movía un poco sobre unos tenis blancos, elegancia y control en cada paso.
Detrás de ella venía su asistente de confianza, Evelina Leclair, siguiéndole el paso con discreción.
Un guardaespaldas alto y atlético los escoltaba a una distancia calculada.
Cuando Pandora lo vio, lo reconoció de inmediato.
Y aunque cruzaron miradas, Alejandro se mantuvo serio y distante, como si saludara a una conocida cualquiera.
Habían pasado casi cinco años sin verse.
Y, aun así, él no sentía nada de nostalgia.
El primer recuerdo nítido que tenía de ella era de cuando tenía tres años.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Él Eligió a Otra, Yo Elegí a Su Hermano
Por favor otros medios de pago para poder conseguir monedas😫...
Muy hermosa pero hay mucha dificultad para leerla porque hay que tener monedas y sin ellas no hay acceso a los capítulos hay que tener otros métodos de desbloqueo gracias...
Please can you publish more than 6 chaps/day.. And today no chaps ???...
🥲...
Pague la aplicación y aún me faltan párrafos deberían prestar más atención en la traducción xq falta contenido no vuelvo a comprar en su aplicación...
Xq no ponen toda la novela de una sola vez me encanta y siempre tengo que esperar al otro día...
Me encanta la pasión la frialdad lo intenso ay no tiene de todo...
Es interesante...