Valentina quedó pasmada, entre sorpresa y emoción.
—Diego, ¿por qué... por qué estás aquí? —preguntó, con la voz temblorosa.
Él no dijo una palabra.
Entró con fuerza al departamento, su presencia imponía.
La miró desde arriba, con una expresión tensa que la dejó paralizada.
Valentina quiso decir algo para bajar la tensión, pero, antes de abrir la boca, Diego la tomó por la cintura y le besó la clavícula. Fue subiendo y, cuando llegó al cuello, dejó de besarla y la mordió, con una urgencia que la hizo estremecer.
Rompió su pijama y, sin detenerse, la llevó hasta el sofá.
Fue casi violento, y en un segundo la puso debajo, explorándola con sus manos.
Ese ímpetu la asustó.
Fue algo instintivo.
Pero, al mismo tiempo... ¿no era eso lo que ella había querido?
Después de todo el desprecio que sintió en la cena, ahora Diego estaba allí, con ella, buscándola...
Valentina quería ser su esposa, y estaba convencida de que lo iba a lograr.
Así que, después de la confusión inicial, empezó a seguirle el ritmo, dejándose guiar por sus manos.
Incluso quiso besarlo.
Nunca se habían besado, y ella lo ansiaba.
Pero cuando acercó sus labios, Diego, muy serio, apartó la cara.
Sus dedos, que se habían deslizado bajo su ropa, también se retiraron de golpe.
Fue como si le echaran un balde de agua helada.
El corazón de Valentina dio un vuelco.
Diego la soltó y se puso de pie.
—¿Qué... qué pasa? —balbuceó ella, confundida.
No habían hecho nada aún, y él ya se detenía.
Valentina se sentó despacio.
Diego, frente a ella, estaba impecable: traje en orden, ni un cabello fuera de lugar.
Ella, con el cuerpo encendido, lo miraba buscando alguna reacción, pero él no mostró ninguna.
Su cara seguía sin emoción, y su mirada, vacía.
Tomó una servilleta y, con calma, se limpió sus dedos húmedos.
Sin embargo, más que burlas, lo que despertaba eran suspiros.
Su figura esbelta y elegante irradiaba un aire noble, y esa aura inaccesible solo lo volvía más atractivo.
Cada vez que cruzaba el campus, con esa actitud cansada del mundo, muchas muchachas lo miraban, embelesadas.
Valentina era una de ellas.
Pero no se quedó solo mirando.
Tampoco fue de las que se lanzaron y terminaron rechazadas sin piedad.
Ella se acercó poco a poco, con estrategia.
Primero se ganó la confianza de su grupo de amigos y, así, con paciencia, logró entrar en su mundo.
Se volvió la única amiga de Diego.
Pero nunca alcanzó su corazón.
Porque él era un hombre lleno de secretos, con muros que nadie podía cruzar.
Aun así, todos creían que Valentina era especial.
Todos estaban convencidos de que él la amaba.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Él Eligió a Otra, Yo Elegí a Su Hermano
Por favor otros medios de pago para poder conseguir monedas😫...
Muy hermosa pero hay mucha dificultad para leerla porque hay que tener monedas y sin ellas no hay acceso a los capítulos hay que tener otros métodos de desbloqueo gracias...
Please can you publish more than 6 chaps/day.. And today no chaps ???...
🥲...
Pague la aplicación y aún me faltan párrafos deberían prestar más atención en la traducción xq falta contenido no vuelvo a comprar en su aplicación...
Xq no ponen toda la novela de una sola vez me encanta y siempre tengo que esperar al otro día...
Me encanta la pasión la frialdad lo intenso ay no tiene de todo...
Es interesante...