Entrar Via

Él Eligió a Otra, Yo Elegí a Su Hermano romance Capítulo 555

Cuando oyó ese apellido, Sofía se tensó un momento.

Quizá porque pensó en Octavio, y con solo compartir el apellido ya se ponía en alerta.

¿Por qué Serena quería competir con ella?

Los problemas parecían perseguirla. Por dentro, la rabia que estaba conteniendo empezó a crecer, aunque por fuera se mantuvo seria.

—Nos vemos en la oficina, Clarissa —dijo con calma.

—De acuerdo —respondió la otra antes de colgar.

Manuela ya los había acompañado hasta la salida del Centro Geriátrico San Rafael.

—Chicos, no se preocupen tanto. Su abuela está conmigo, y si lo de su madre ya no se puede ocultar, pues ni modo. Si su padre aparece, yo hablaré con él. Ustedes dedíquense a sus cosas —comentó con aire tranquilizador.

Sebastián la miró con desprecio.

—Mamá apenas murió y él ya tenía a otra. ¿Ese tipo se atreve a llamarse mi padre?

—Qué manera de hablar —respondió Manuela, molesta—. Si tanto lo odias, enfréntalo cuando venga.

Sebastián alzó una ceja.

—Perfecto, pero no prometo no mandarlo al hospital.

Sofía lo tomó del brazo.

—Te agradezco que te ocupes de esto.

Manuela sonrió, complacida de sentirse indispensable.

—Con que me sean buenos sobrinos, me conformo.

Sebastián estuvo a punto de decirle un "no finjas", pero, como Sofía estaba ahí, se contuvo.

Hacía tiempo que ambos habían borrado a ese hombre de sus vidas. Si algún día moría, ni siquiera iban a asistir a su funeral.

Si de verdad venía a Puerto Azul, no quedaba otra que confiar en Manuela.

Sebastián, resignado, no dijo más, pero se puso tenso cuando vio algo detrás de ellos.

Le dijo a su hermana:

—¿Qué hace él aquí?

—¿Quién? —preguntó Manuela, curiosa.

—No te importa —contestó Sebastián, tajante.

Manuela miró a Sofía, y en ese instante notó una marca rojiza en su cuello. Quedó impactada.

—¿Estás saliendo con alguien? —preguntó, incrédula.

Sofía no lo negó.

Después, solo se acercaba cuando Sofía y Sebastián estaban mal.

Cuando su madre murió, cuando Sofía se divorció, y ahora que había reaparecido Octavio...

Solo se mostraba "cariñosa" cuando la tragedia se acercaba.

¿Era que no soportaba verlos bien? ¿O en serio quería ayudar?

Sofía decidió no pensar más. A estas alturas, bastaba con mantener las apariencias.

—Manuela —dijo por fin, tranquila—, entiendo tu preocupación, pero me subestimas. Es solo un divorcio. No tuve hijos con Diego, así que fue como terminar una relación más. Si pude soportar lo de mamá, ¿cómo no voy a poder con eso?

Sonrió.

—Y créeme, después de una experiencia así, una no vuelve a caer tan fácil. Aprendí a elegir mejor. Así que, de verdad, no te preocupes.

Las palabras de Sofía dejaron sin habla a Manuela. La miró sorprendida: su sobrina ya no era la misma.

Antes era impulsiva, obstinada. Ahora hablaba con calma, con distancia, con una seguridad que imponía.

Había madurado... pero también se había alejado.

Por un instante, Manuela extrañó a esa muchacha que solía llorar en sus brazos.

Pero esa Sofía ya no existía.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Él Eligió a Otra, Yo Elegí a Su Hermano