Entrar Via

EL HOMBRE POR EL QUE LO DEJÉ TODO NUNCA ME AMÓ romance Capítulo 156

Fabio contestó.

—Fabio, soy yo —Giselle sonaba tan tierna como siempre.

Él respondió con un murmullo de afirmación.

—Perdóname, no imaginé que esto te traería tantos problemas. Acabo de aclararlo todo con los reporteros. No te preocupes, no volverá a pasar —Giselle, en un tono extremadamente meloso, no dejaba de culparse a sí misma.

Hablaba como si lo estuviera protegiendo, como si él fuera el centro de su universo.

—No me importa soportar algunas injusticias. Solo quiero que esto no te afecte. Supongo que Vanesa debió sentirse muy acorralada para darle me gusta a ese comentario y comprar un ejército de trolls para tacharme de ser tu amante —Giselle sacó el tema de Vanesa con maestría.

—Pero por favor, no te enojes con ella. A fin de cuentas, es tu esposa y, para los de afuera, yo sí parezco la amante —la voz de Giselle se quebró ligeramente al final, fingiendo ganas de llorar.

Aun así, sonaba como alguien fuerte y sensato.

Al escuchar a Giselle, el rostro de Fabio se suavizó, sus ojos revelando la culpa y el dolor que sentía por ella.

—Gigi, sé buena niña. No te metas ideas en la cabeza, esto no tiene nada que ver contigo, yo me encargaré —le aseguró Fabio de forma directa—. Ahora mismo lo único que tienes que hacer es cuidarte mucho a ti y al bebé. Una vez que arregle lo de las acciones, te prometo que te daré el lugar que te corresponde.

—Está bien —Giselle fue de lo más obediente—. Fabio, lo último que quiero es ser una carga para ti.

Luego, hizo una pequeña pausa: —Porque te amo demasiado, con todo mi corazón.

—Y yo a ti —le contestó Fabio con voz muy suave, intentando tranquilizarla.

Como si ese consuelo hubiera sido justo lo que Giselle necesitaba para quedarse satisfecha.

—Luego le pediré a Carlos Medina que te lleve ese juego de joyas que tanto te gustó. Ya las había comprado en Zúrich —añadió Fabio con total normalidad.

—Fabio, eres demasiado bueno conmigo —los ojos de Giselle brillaron de pura alegría.

Fabio no dijo gran cosa.

Para él, Giselle había pasado por demasiadas injusticias a su lado, y por mucho dinero que gastara en ella, no sería suficiente para compensarlo.

Y a pesar de todo, Giselle jamás se había quejado de nada.

¿Cómo no iba a amar y a mimar a una mujer así?

En contraste, cuando pensaba en Vanesa, la mirada de Fabio se oscurecía de inmediato.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: EL HOMBRE POR EL QUE LO DEJÉ TODO NUNCA ME AMÓ