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EL HOMBRE POR EL QUE LO DEJÉ TODO NUNCA ME AMÓ romance Capítulo 402

Al final, Vanesa se rindió. Estaba demasiado agotada.

Fabio la acompañó hasta la habitación y solo entonces soltó su mano.

Ella se recostó en la cama y se quedó dormida casi de inmediato.

Fabio esperó a que estuviera profundamente dormida antes de darse la vuelta y marcharse.

En ese momento, salvo por impedirle comunicarse con el exterior, él no le restringía sus movimientos dentro del hospital.

Al menos, eso le daba a Vanesa un motivo para seguir adelante. Su mayor anhelo diario era ir a ver a su hija.

Incluso si solo podía verla a través del video de vigilancia, se sentía satisfecha.

Sin embargo, la cirugía de Paz seguía posponiéndose. Un día, dos días, tres días de retraso.

Eso hizo que la breve tranquilidad de Vanesa se transformara nuevamente en ansiedad.

Trató de preguntarle al doctor varias veces, pero nunca obtuvo una respuesta clara.

Sabía que era por órdenes de Fabio.

Pero su angustia por Paz era imposible de ocultar.

Cuanto menos sabía, más necesitaba respuestas. El mal presentimiento en su pecho se volvía cada vez más asfixiante.

No obstante, no lograba descifrar la situación real. Sabía que Fabio quería usar su córnea a cambio del desistimiento de cargos.

Pero, ¿por qué no hacía ningún movimiento? Su actitud hacia Paz también la desconcertaba.

Atrapada en esa incertidumbre, Vanesa sentía que iba a enloquecer. Solo le quedaba reprimir su angustia y fingir calma.

Sus visitas al área de pediatría eran ya una rutina inquebrantable. Si Fabio estaba en el hospital, la acompañaba. Si no, iba sola.

Aunque sabía muy bien que el guardaespaldas de Fabio la seguía de cerca desde las sombras; nunca la dejaba sin vigilancia.

Capítulo 402 1

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