Entrar Via

EL HOMBRE POR EL QUE LO DEJÉ TODO NUNCA ME AMÓ romance Capítulo 95

Él entendía mejor que nadie las consecuencias que traería la pérdida de ese bebé.

Tendría que soportar más tiempo de peleas y amarguras con Vanesa.

Y las posibilidades de concebir de nuevo se reducirían a casi nada.

Por lo tanto, no podía permitir bajo ninguna circunstancia que algo le pasara a esa criatura.

—No me toques —murmuró Vanesa, intentando apartarlo con sus últimas fuerzas.

Quedó tendida sobre el sofá, retorciéndose de dolor; la sangre comenzó a teñir rápidamente la tapicería blanca.

El rostro de Vanesa era un pálido reflejo de la muerte.

Su respiración se volvía cada vez más superficial y agitada.

Cuando ella lo rechazó, Fabio se quedó pasmado.

Pero al mirarla a los ojos, notó algo aterrador: una resignación absoluta, la voluntad de dejar que todo ardiera.

Una determinación que jamás había visto en ella.

El deseo ferviente de arrancar cualquier vínculo que la atara a él, costara lo que costara.

Por primera vez en su vida, Fabio sintió un miedo genuino... y una sutil pero punzante angustia en el pecho.

Se repetía a sí mismo mil veces que debía mantener la calma, pero las acciones de Vanesa lo sacaban de sus casillas con demasiada facilidad.

Si de verdad no le importaba en absoluto, ¿por qué sus palabras lograban desestabilizarlo tanto?

Por un segundo, ni él mismo sabía qué estaba sintiendo.

Se quedó mirándola fijamente.

—Vanesa... ¿qué tengo que hacer para que creas que no quiero el divorcio? —le preguntó—. ¿Qué necesitas para comportarte y dejarte llevar al hospital sin arriesgar al bebé?

Su tono se suavizó de repente; estaba genuinamente aterrado.

Ella estaba tan decidida a alejarse de él, que incluso estaba dispuesta a sacrificar a la criatura que llevaba dentro.

¿Cómo no iba a estar al borde del colapso?

Ya no se trataba solo de las acciones de la compañía; verla tan destruida había derrumbado las murallas de su propia arrogancia en un instante.

Se sentía derrotado.

Las palabras de él parecieron surtir algún efecto en Vanesa, quien alzó la vista lentamente.

Una sonrisa irónica apareció en su rostro. —Muy bien. Fabio... si te arrodillas y me suplicas, te creeré.

Capítulo 95 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: EL HOMBRE POR EL QUE LO DEJÉ TODO NUNCA ME AMÓ