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El Marido que no supo perder romance Capítulo 75

Tras esa frase, un breve silencio se adueñó del salón.

Al segundo siguiente, la expresión de Gretel se tensó. Enderezó la espalda y su tono se volvió inusualmente severo.

—Valentina, ¿recuerdas lo que mami te dijo?

La niña se encogió y apretó con fuerza a su muñeca.

—El tío Rosendo jamás será tu papá —Gretel miró fijamente a Valentina, con un destello de dolor lúcido en los ojos—. El tío Rosendo ya está casado, tiene su propia familia y su propio bebé. De ahora en adelante, no puedes andar diciendo esas cosas.

Los ojos de Valentina se enrojecieron al instante, al igual que la punta de su nariz, pero aguantó valientemente para no romper a llorar. Asintió con fuerza.

—Ya she... no lo vuervo a decil.

Al ver a la pequeña mostrar tanta madurez y contención, Gretel sintió una presión asfixiante en el pecho. Apretó los puños y, obligándose a ser dura, se puso de pie.

—Melisa, por favor, lleva a la niña a su habitación. Voy a tomar una ducha y luego iré a dormirla.

Pronto, el sonido del agua cayendo se escuchó desde el baño.

Melisa llevó a Valentina a su pequeña cama, colocó a Nueve a su lado, bajó la intensidad de las luces y se retiró.

Valentina miró hacia la puerta, abrazó a Nueve y le susurró:

—Nueve, Nueve, shama por teléfono al tío Sendo.

***

En el asiento trasero de un Maybach, Rosendo repasaba un documento de fusión empresarial en inglés.

Las luces del exterior pasaban rápidamente, iluminando su perfil y haciendo que sus facciones, de por sí frías y distantes, se vieran aún más afiladas e imponentes.

Tenía un rostro esculpido, y la sombra de sus cejas proyectaba un ligero velo sobre sus ojos. Sus nudillos marcados sostenían el filo del papel; su mirada era cortante y concentrada.

El celular de su número privado vibró de pronto sobre el asiento. En la pantalla parpadeaba un número desconocido.

Frunció el ceño y deslizó su largo dedo para contestar, pero no dijo nada.

Hasta que por el auricular llegó la voz dulce y balbuceante de una niña.

—Tío Sendo, soy yo, Vale.

Capítulo 75 1

Capítulo 75 2

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