En ese mismo momento, en un grupo de fanáticos con más de treinta mil miembros, alguien subió una foto de forma anónima.
En la imagen aparecía Catalina pálida recostada en una cama de hospital, con el brazo fuertemente vendado y sus ojos visiblemente rojos e hinchados.
El texto de la publicación solo contenía una oración:
[Sufrí un accidente. Solo quería hablar con mi hermana. ¿Por qué me trató de esta forma...?]
Los comentarios empezaron a llover de inmediato.
[¿Qué? ¿Quién fue?]
[¿Hermana? ¿No será la roba-maridos de Gretel Mendoza? Ya pasaron cinco años, ¡¿todavía no deja en paz a nuestra Cata?! ¡Y ahora provocó que la atropellaran!]
[¿Alguien sabe en qué clínica trabaja esa zorra de Gretel? ¡Voy a ir a tirarle pintura!]
La noticia fue compartida una y otra vez durante la madrugada, acumulando cientos de miles de visualizaciones.
***
Al día siguiente, Gretel se puso un abrigo de lana color camello claro, se colocó una bufanda suelta y su bolso de lona, y se dirigió a su consultorio. Pero cuando llegó a la entrada del edificio, notó que había una gran multitud de gente congregada.
Sus pasos se detuvieron y un rastro de duda se reflejó en sus ojos.
Parecían ser personas jóvenes; algunas apuntaban con sus celulares hacia el letrero de su clínica para grabar, mientras que otras miraban las pantallas como si estuvieran corroborando algún dato.
En definitiva, no parecían pacientes.
De pronto, una chica con el pelo teñido de rosa fue la primera en acercarse, comparó su rostro con una foto en su celular y gritó:
—¡Es ella!
—¡Eres una basura! ¡¿Cómo tienes el descaro de venir a trabajar?! Perjudicaste de esa manera a Cata, ¡¿cómo te da la cara para seguir trabajando como psicóloga?!
Gretel retrocedió medio paso. De repente, su mente la transportó a las asfixiantes escenas de hace cinco años. Se puso muy pálida y su mano, que sujetaba el asa de su bolso, empezó a temblar instintivamente.
—No sé de dónde sacaron esa información, pero la realidad no es como se imaginan —trató de explicar, haciendo un esfuerzo enorme por mantener la compostura.



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