Dos horas antes, en uno de los almacenes del muelle, al oeste de Portclair, ya se respiraba la furia.
¡Crac!
Una botella de licor se estrelló contra la pared de hormigón y se hizo añicos. El licor mezclado con sangre goteaba sobre el piso mugriento, mientras varios hombres corpulentos permanecían con la cabeza agachada, sin atreverse a mover ni un dedo.
—¡Basuras inútiles! —rugió Falcon con la respiración áspera y pesada—. ¿Ni siquiera pudieron sacar con vida a esa mujer?
Uno de sus hombres agachó todavía más la cabeza. Tenía la cara hinchada y amoratada por los puñetazos que Falcon le había dado momentos antes.
—Casi lo logramos, jefe, pero Cale...
—¡Cállate!
Falcon volvió a patear la silla de hierro que tenía enfrente y la hizo patinar por el piso. Esa noche tenía un aspecto aterrador. La furia y la humillación le encendían la mirada.
No esperaba que Cale llegara tan rápido. Y lo que más lo enfurecía era que a varios de sus hombres de confianza los hubieran derribado en cuestión de minutos.
—¿No dijeron que había venido solo? —dijo Falcon, molesto.
—S-Sí, señor Falcon, vino solo, pero...
—¿Qué quieres decir? ¿Aun así no pudieron con él?
Todos en el lugar agacharon aún más la cabeza, paralizados por el miedo.
—¿¡Qué pasa, todos se quedaron mudos!?
El golpeteo lento de un bastón de madera contra el piso resonó desde el fondo del almacén. Pero en lugar de calmar a Falcon, solo pareció enloquecerlo más. Nadie sabía cuántos puñetazos les había repartido ya a sus subordinados esa noche.
—En serio no puedes controlarte, ¿no?
Falcon se volvió bruscamente hacia quien había hablado.
Silas entró en el almacén a paso tranquilo, acompañado por dos guardaespaldas vestidos de negro. Su largo abrigo gris seguía húmedo por la lluvia, pero su cara no dejaba ver ni un poco de emoción.
Imperturbable. Frío. Intimidante.
Como si el caos dentro del almacén no mereciera su atención.
Silas observó el lugar durante varios segundos antes de fijarse por fin en Falcon, que seguía fuera de sí.
—Ya me enteré del resultado —dijo Silas en voz baja.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
De verdad me molesta que tengo que pagar por 5 capítulos diariamente más...
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...