—Seguro que Grace se va a quejar cuando se entere de que desayuné sin ella —murmuró Chris con aire despreocupado mientras tomaba un pan tostado.
Lydia sonrió apenas.
—Sobre todo porque estás desayunando conmigo.
—Eso también es cierto.
Naomi guardaba silencio y, de vez en cuando, observaba a los demás. De algún modo, aquella convivencia le resultaba extraña y reconfortante al mismo tiempo.
Sus pensamientos volvieron al día en que la familia de Althea fue de visita con todos los niños. Recordó la manera en que se trataban entre ellos. También recordó las discusiones ruidosas que, aun así, resultaban animadas y reconfortantes. Y recordó la calidez que sintió al estar sentada en medio de esa familia.
La familia Miller era muy distinta.
Incluso en medio de una situación tan terrible como esa, podían hablar con la naturalidad de siempre.
Poco después, Cale por fin dejó la taza de café sobre la mesa.
—Esta noche volvemos a Solaviz.
El ambiente en la mesa cambió.
Chris arqueó una ceja.
—Tomaste esa decisión muy rápido. Ya te dije que papá está…
—Necesito verlo yo mismo —lo interrumpió Cale con dureza. Miró a Chris con frialdad—. Y si viniste hasta acá para ocultarme su estado, no te lo voy a perdonar.
Chris chasqueó la lengua con fastidio.
—¿Crees que a mí me gusta ver a papá postrado en una cama de hospital?
—Entonces no hay nada que me impida volver. Además, no me quedaré mucho tiempo. —Cale habló con firmeza, aunque no pudo ocultar la tensión—. No pienso irme de esta ciudad para siempre, y menos después de lo que pasó anoche.
Luego desvió la mirada hacia Naomi.
—Y tú vienes con nosotros.
Las palabras de Cale sorprendieron a Naomi. Guardó silencio un momento y al final asintió despacio.
—Está bien.
No se negó ni preguntó por qué tenía que ir a Solaviz con ellos. Después de lo ocurrido la noche anterior, Naomi entendía que era la decisión más sensata. Ahora no podía quedarse sola en esa ciudad. Quizá podría quedarse con Vincent o con Trent, pero las únicas personas que conocía bien allí eran Lydia y Cale.
Lydia observó a Naomi en silencio unos segundos antes de hablarle.
—El vuelo privado ya está listo. Salimos esta noche. Así será más seguro.
Chris rio.

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