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El Precio del Desprecio Dulce Venganza (Valentina y Mateo) romance Capítulo 1183

Al ver llegar a Leandro, Katia puso mala cara.

—Llegas justo a tiempo. Federico piensa entregarle a Sara el poder de manejar a los Vargas.

—Papá, ¿de verdad piensas dejar que Sara se haga cargo de la familia? —preguntó Leandro.

Federico asintió.

—Esta niña ha sido excepcional desde chica, todos hemos sido testigos de su capacidad y su talento. Además, ahora ya está casada con Luis y lleva en el vientre sangre de los Rodríguez. Confío en que, si dejo los Vargas en manos de Sara, ella va a llevar a la familia cada vez más lejos.

Federico tenía plena confianza en Sara.

—Papá, no estoy de acuerdo con que Sara se haga cargo de la familia —dijo Leandro.

Si Sara llegaba a heredar todo el imperio de los Vargas, entonces Joana y su adorada hija Nina se quedarían para siempre sin nombre ni posición, viviendo al margen.

Sara volteó a ver a Leandro, sus hermosos ojos fríos y distantes.

—Papá, el abuelo me está entregando el poder de la familia a mí. ¿Con qué derecho te opones?

Leandro la miró.

—Sara, ¿cómo está tu relación con Luis?

Sara se quedó paralizada un instante. Aunque no entendía por qué Leandro sacaba de repente el tema de ella y Luis, algo tan fuera de lo normal solo podía esconder algo raro, así que se puso alerta de inmediato.

—Papá, mi relación con Luis va muy bien. ¿Acaso no quieres que tengamos una buena relación de pareja?

Federico frunció el ceño, molesto.

—Leandro, si ya tomaste, mejor ve a descansar. Hoy es mi cumpleaños.

Era una advertencia: no quería que Leandro armara ningún escándalo en su fiesta de cumpleaños.

—Papá, hay algo en lo que Sara te engañó, los engañó a todos —dijo Leandro.

—¿Qué es lo que quieres decir? —preguntó Federico.

—¡Yo...!

Federico lo regañó:

—¡Ya basta! Hoy hay demasiados invitados importantes aquí, no quiero oír nada de esto. Lo que tengas que decir, dilo cuando termine la fiesta.

—Dios mío, hoy es el cumpleaños de Federico, ¡y Luis, siendo el esposo de su nieta, no solo no vino, sino que anda acompañando a una mujer hermosa tomando café en el extranjero!

—Todos decían que Luis y la señora Rodríguez tenían un matrimonio muy sólido y lleno de amor, ¿no será que todo era puro cuento?

Sara miraba la foto y su mente se quedó completamente en blanco. Antes de llegar ya se había preparado para dar batalla, pero jamás imaginó que Leandro sacaría esa foto.

Ella sabía que Luis había viajado al extranjero por trabajo, pero no tenía idea de que estuviera allá teniendo una cita con una mujer hermosa.

¿Quién era esa mujer?

¿Sería su nuevo amor, alguien que tenía por fuera?

Sara sabía que no tenía derecho a reclamarle nada, después de todo, ese matrimonio, para ella, no había sido más que una conveniencia. Un hombre con su posición, su estatus y su poder seguramente tenía muchas tentaciones a su alrededor.

Aunque él anduviera por ahí divirtiéndose, ella no tenía ningún derecho a reprocharle nada.

Federico y Katia también vieron la foto.

Katia, atónita:

—Sara, ¿ese es Luis? ¿Cómo que Luis está con otra mujer? ¿Quién es esa mujer?

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