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El Valiente Renacer de una Madre Soltera romance Capítulo 521

Esto es...

Lo que sintió Oliver no fue solo sorpresa, sino un miedo que le atravesó el pecho como un relámpago.

¡Los Santana! ¿Cómo es que llegaron tan rápido a Olivetto? Y lo peor: él ni siquiera tenía la menor pista.

Oliver no podía estar más incómodo, moviéndose en su lugar como si tuviera espinas en el asiento. Pero con ese grupo acercándose, no le quedó de otra más que plantarse y aguantar la presión.

Bajó la mirada hacia Ivana, buscando algún indicio en su expresión. Desde arriba, le alcanzó a ver las pestañas y los labios temblando.

Desde anoche que regresó a casa, Ivana prácticamente no se había separado de él; incluso cuando esperaban la llegada de Sofía en la entrada, ella se acurrucaba en sus brazos.

Pero en este momento, Ivana dio un paso, como empujada por algo más fuerte que ella, y avanzó en dirección a quienes venían llegando.

Sofía y los suyos se detuvieron a no más de cinco pasos de Ivana. Ella alzó la mirada y la clavó en los rostros de los dos ancianos que no veía desde hacía tantos años.

Apenas notó las arrugas que surcaban sus mejillas, la nariz se le llenó de nostalgia, y la voz le salió quebrada.

—Tía... Tío...

Los miraba desde lejos, y su garganta se apretó con un nudo que parecía no querer soltarla.

Aunque no fue más que un susurro, todos alcanzaron a oírlo.

Sofía, que siempre había tenido un semblante serio e impasible, abrió los ojos de par en par. Todo rastro de calma e indiferencia desapareció. Sus ojos volaban entre Ivana, los ancianos y Julia, tratando de entender lo que acababa de escuchar.

¿Tía? ¿Tío?

Si eran la tía y el tío de Ivana, ¿no vendrían siendo, en cierto modo, sus abuelos también?

Alzó la cabeza, atónita, y buscó a Alfonso con la mirada.

Alfonso, por su parte, nunca pensó que Oliver le permitiría entrar a la casa, pero como solo le pusieron restricciones a Maite y Esther, se coló sin problemas.

Al ver la cara de Sofía, Alfonso no pudo evitar sonreír de lado y, bajando la voz, le murmuró con picardía:

—¿Te sorprendí?

Pero Sofía no se sentía para nada sorprendida en el buen sentido; más bien, lo que tenía era una mezcla de incredulidad y desconcierto.

Frunció el ceño, sin quitarle el ojo a Ivana, y repasó en su cabeza las palabras que acababa de oír.

¿De verdad no se había equivocado Ivana al llamarlos así?

Pero... su abuela había fallecido hacía mucho. ¿Por qué, entonces, la hermana de su abuela y su esposo, los Santana, estaban ahora en Olivetto?

Aun así...

Capítulo 521 1

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