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EMBARAZADA TRAS EL DIVORCIO: NO ME QUITES A MI HIJO, SEÑOR CÓRDOBA romance Capítulo 196

Gloria se sostuvo el celular entre el hombro y la oreja mientras revisaba documentos.

—Va. Lo de los gastos médicos lo vemos contigo.

—¿De verdad Federico e Irene ya se van a casar?

Después de la fiesta de don Mariano, la fecha de la boda se había corrido por todos lados y no bajaba el tema.

Virginia tronó la lengua.

—Dicen que los hombres piensan con otra cosa… y tú, de cara y de cuerpo, le ganas por mucho a Irene. ¿Federico ni tantito?

Virginia estaba segura: de diez personas, nueve dirían que Gloria era más guapa. Y por bastante.

—Cada quien ve lo que quiere ver —Gloria se quedó callada unos segundos; la comisura de sus labios se movió con un dejo amargo—. Se ven bien juntos. De verdad espero que se casen pronto.

Dejó los papeles, tomó el celular con la mano.

—Que sean felices.

Del otro lado, silencio total.

Virginia no decía nada; estaba imaginándose la cara de Gloria al decir eso.

Gloria inhaló hondo, tomó otro documento y se puso de pie.

—Yo ya…

En la puerta de la oficina apareció Federico, de camisa negra, la corbata floja y varios botones del cuello desabrochados.

Traía sombra de barba, y se veía cansado, despreocupado… como si el filo de su mirada se hubiera suavizado un poco.

—Ya no puedo hablar. Luego te marco —dijo Gloria en voz baja, colgó rápido y dejó el celular—. Señor Córdoba.

Federico metió las manos en los bolsillos; traía un saco gris claro doblado en el antebrazo.

Entrecerró los ojos al verla. En su cabeza seguían resonando las palabras de hace un momento:

«Se ven bien juntos».

«Que sean felices».

Gloria lo había dicho tranquila, como si lo sintiera de verdad.

A Federico le subió una molestia sin nombre.

—Agarra tus cosas. Vamos arriba, a la junta.

Capítulo 196 1

Capítulo 196 2

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