Sin decir una sola palabra y con el rostro ensombrecido, salió de la sala privada.
—Bah, con ese carácter y esa forma de actuar, ¿de verdad cree que puede recuperar a nuestra Albita? Sigue soñando.
—Antes pensaba que Patricio no era tan malo, pero ahora veo que es peor que la basura.
—Cualquiera que esté dispuesto a atarse a alguien como Valeria no puede ser una gran persona.
Mientras tanto, Alba, que ya había salido del bar, acababa de sentarse en el auto de Liam cuando lo escuchó soltar una frase al aire:
—Dime, ¿quién te parece mejor y más sobresaliente? ¿Esos modelos con los que estabas o yo?
—¿Eh? —Alba se quedó momentáneamente desconcertada.
Al escuchar esa pregunta, que sonaba casi filosófica, y al ver la intensidad en su mirada...
Estaba verdaderamente confundida.
¿Acaso había punto de comparación?
—¿Por qué me preguntas eso?
—Porque prefieres salir a entretenerte con esos modelos en lugar de buscarme. ¿Será que piensas que no estoy a la altura de esos jovencitos?
Ella siempre hacía lo que quería y jamás sentía la necesidad de darle explicaciones a nadie.
Liam arqueó una ceja, sorprendido de que ella realmente se tomara el tiempo para explicárselo.
En ese momento, Liam adoptó una expresión lamentable, como si de verdad estuviera muy dolido.
Alba no pudo evitar soltar una risita ante su actitud, pero en el fondo, sintió una repentina punzada en el corazón.
Fue como si una pluma le hubiera acariciado suavemente el alma.
Inconscientemente, empezó a explicarse:
—¿Cómo puedes pensar eso? Fueron Fer y Tamara quienes los invitaron por diversión. No significan nada.
Apenas terminó de hablar, sintió que algo no encajaba.
¿Por qué se estaba justificando ante él? Ese no era su estilo en absoluto.
*¿Significaba eso que, muy en el fondo, a ella sí le importaba un poco lo que él pensara?*
—Entonces, ¿quién crees que tiene mejor cuerpo? ¿Ellos o yo?

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