Entrar Via

Fui yo quien te dejé, Sr. Zambrano romance Capítulo 323

Pedro se encogió de hombros.

—Ivonne Herrera me contó hoy que se los encontró mientras hacía unas fotografías en exteriores. Sebastián Zambrano también estaba ahí. Al parecer, estaban en una cena de celebración. Supongo que la fase inicial del proyecto ya fue aprobada. Se ve que le tiene mucha confianza si están celebrando tan pronto.

Aunque a Vera le pareció un poco sorprendente, al pensarlo mejor tenía sentido.

El equipo estaba instalado en Cénit MedTech, y Cénit contaba con el respaldo absoluto de Sebastián. Con dinero baila el perro.

Sebastián podía conseguirle todos los mejores recursos sin problema.

Naturalmente, no habría cuellos de botella; su eficiencia sería mucho mayor que la de la mayoría de las empresas.

Ella bajó la mirada para enviarle a Lina un reporte de lo sucedido en el día, ignorando por completo el tema de su aún esposo.

—Pues felicidades por ella.

Pedro observó el rostro imperturbable de Vera.

Suspiró en silencio.

Decidir separarse, decidir soltar y decir que no te importa... ¿pero realmente se puede estar tan tranquilo en tan poco tiempo?

Ver con sus propios ojos cómo su marido le daba personal, dinero, amor y recursos para elevar a la otra.

Siete años. En toda una vida, ¿cuántos ciclos de siete años se pueden tener?

Al final, no quedaba más que tragarse el dolor en silencio y seguir adelante.

En realidad, a Vera no le interesaba saber qué nuevos beneficios le había garantizado Sebastián a Silvana.

Era evidente que su intervención le había dado a la mujer mucho más capital.

Afortunadamente, sus proyectos no tenían nada que ver el uno con el otro, no interferían entre sí y, lo mejor, no tendría que aguantar verla.

Poco después, Vera recibió una llamada de Doña Isabel.

—Vera, querida, el 19 es La Gran Celebración Anual Zambrano, que casualmente coincide con el cumpleaños de Sebastián. Organiza tu horario y deja ese día completamente libre.

Aunque el tono era amable, Vera sintió un frío calador en los huesos.

Antes creía que la familia Zambrano tenía buenas intenciones, y por eso ahora la situación le resultaba tan incómoda.

En cuanto al cumpleaños de Sebastián...

Lo sabía perfectamente.

En años anteriores, se desvivía preparándolo. Si él no estaba en el país, incluso pedía días libres y cruzaba medio planeta solo para celebrarlo con él. Aunque la actitud de Sebastián fuera gélida, ella lo hacía con gusto. Se conformaba con cenar juntos y luego tomaba un vuelo de regreso en la madrugada, agotándose hasta el extremo.

Pero ahora...

Ya no lo haría.

Iba a aprender a amarse más a sí misma.

—Puede que esté ocupada.

Capítulo 323 1

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Fui yo quien te dejé, Sr. Zambrano