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Fui yo quien te dejé, Sr. Zambrano romance Capítulo 726

Vera reflexionaba.

No se arrepentía de haber salvado a Sebastián.

Ni se arrepentía de haberse casado con él, pues de no haber sido así, no tendría a su adorada Lina.

De lo único que se arrepentía era de haber guardado falsas esperanzas y haber dejado pasar dolorosamente siete años en vano.

Al llegar al hospital.

Ivonne aún seguía en la habitación, inmersa en su trabajo, mientras Lina ya estaba dormida.

Al verla entrar, Ivonne se apresuró a llevarse un dedo a los labios, indicando silencio. Luego, tomó a Vera del brazo y la condujo al pasillo para sentarse y platicar: —¿Qué estuviste haciendo?

Vera lo pensó un momento y le relató de principio a fin todo lo que había ocurrido.

Ivonne, incrédula, exclamó: —¿Ese Claudio y sus padres son tan despiadados? ¿Cómo se atrevieron a hacer algo tan ruin en las sombras? Pero...

Gruñó molesta.

—¿Acaso esto no es justicia divina? Silvana se lo buscó sola, con todos los errores que cometió, casi provocándole una desgracia a Lina. Y luego se topó con esos sujetos de la familia Zambrano. Desde el inicio, los conflictos empezaron entre ellos, y al final terminaron acabando los unos con los otros.

¿No era acaso un castigo kármico?

—No le des más vueltas —Ivonne le dio un abrazo a Vera—. Antes me daba rabia que le pospusieran el encarcelamiento a Silvana por su embarazo, pero ahora que ella sola buscó su propia ruina y terminó así, ya no podrá escapar a la ley. Un amigo abogado me comentó que en su caso, al sumarse tantos delitos, la condena no bajará de unos veinte años.

Entre el robo de secretos empresariales a la familia Zambrano y los cargos de secuestro con lesiones intencionales, las penas no serían para nada leves.

Vera asintió con la cabeza: —El caso de Beatriz también está en proceso. Hay cosas de las que no pueden escapar.

—Hablando de eso —Ivonne abrió enseguida su laptop—, detuvieron a Saúl Iriarte. Al parecer, la policía encontró pruebas de que obtuvo el control de La Antigua Joyería Suárez de manera ilícita y la utilizaba como una vía clandestina para el lavado de dinero. Además, la empresa está llena de cuentas turbias. Parece que toda la familia se reunirá pronto en prisión.

¡Sentía que la justicia por fin se hacía presente!

Vera, por el contrario, se quedó fijamente viendo las noticias.

Las pruebas...

De repente, pensó en Sebastián.

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