Esa simple frase.
Fue suficiente para que el corazón de Vera se apretara. Había estado dándole vueltas al asunto sin parar; los Herrera definitivamente se enterarían de que Lina era hija de Sebastián, y eso desencadenaría un torbellino de problemas.
Tenía demasiadas cosas en qué pensar y resolver.
Y todo era culpa de la repentina intromisión de Sebastián, de su declaración pública y de que pusiera las cartas sobre la mesa sin previo aviso.
Había desbaratado todos sus planes y su tranquilidad.
Vera apretó los dientes.
—Voy para allá.
Sebastián colgó.
Vera no perdió ni un segundo. Dio la vuelta y se dirigió hacia el Hotel Bella Armonía.
De hecho, al regresar ese mismo día, el Maestro Cárdenas le había preguntado con mucha alegría cómo iban los preparativos para la boda de mañana.
Las invitaciones ya habían sido enviadas a todos.
Incluso Doña Elia Valdés asistiría.
Pero ahora...
Vera ahuyentó esos pensamientos.
Condujo a toda velocidad hasta el Hotel Bella Armonía.
Sebastián ya le había enviado el número de la suite reservada.
Subió apresuradamente. Al acercarse a la puerta, aprovechó el momento en que los camareros entraban y salían para escuchar fragmentos de la conversación en el interior.
Vera no entró de inmediato.
La voz de Don Elías resonó con su habitual frialdad y autoridad:
—Lina pertenece a la familia Zambrano. Les agradecemos profundamente a los Herrera que se hayan hecho cargo de ella estos años. Sin embargo, al ser sangre de los Zambrano, no hay motivo para seguir incomodándolos. Espero que ustedes faciliten el proceso para devolver la custodia legal de la niña a nuestra familia.


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Fui yo quien te dejé, Sr. Zambrano
Me gusta la historia, pero creo que le han puesto demasiado a la trama y se está haciendo muy larga...
¿Cuándo se publicaran más capítulos?...
Porque no hay más capítulos...
Que lastina que no esta gratis para poder leerlo😭😭...