Vania se sintió increíblemente halagada, pero recibir una responsabilidad de tal magnitud de golpe era algo a lo que aún no lograba acostumbrarse.
—Yo... Yago, el Comisionado Zúñiga me tiene demasiada estima.
Yago le sonrió con ternura.
—Cuando los altos mandos hagan la investigación de antecedentes, te costará mucho explicar tu situación. Desde el momento en que Cristina logró entrar a esta subasta, debemos estar preparados: el alcance del poder de Hugo es algo que ni siquiera podemos imaginar.
Sin embargo, si te conviertes en una persona única e indispensable, si gozas de la protección del Estado gracias a tus contribuciones sobresalientes, tus necesidades serán tomadas en cuenta y tus exigencias serán cumplidas.
Vania lo entendió a la perfección.
Solo había una manera de lograr divorciarse de Hugo.
Tenía que volverse poderosa. Solo así podría conseguirlo.
Este mundo no sentía compasión por los débiles, y el estatus matrimonial era de suma importancia para alguien con el perfil de Hugo.
Las altas esferas no anularían su matrimonio con él basándose únicamente en su versión de los hechos.
Solo cuando ella se volviera más valiosa e importante que el propio Hugo, sus necesidades serían vistas y sus deseos podrían hacerse realidad.
—Lo entiendo, Yago. Daré lo mejor de mí.
Mientras tanto, la familia Figueroa había sido arrojada literalmente fuera de la casa de subastas.
Elena estaba furiosa y el rostro de Luciano reflejaba una profunda humillación.
Paola era la más confundida de todos. Tras la vergüenza sufrida, no pudo evitar murmurarle quejas a su esposo.
—¿No decías que tu prima era muy poderosa? ¿Qué demonios acaba de pasar? Si fuera tan importante, no nos habrían tirado a la calle como a perros. ¿Y dónde está su marido?
A Paola se le saltaban las lágrimas por el dolor en el brazo donde la habían agarrado.
Luciano la fulminó con la mirada.
—Cierra la boca de una vez.
—¿Por qué me gritas? Si es la pura verdad.
Paola no estaba dispuesta a callarse, su indignación era total.
—Prima, ¿qué pasa con tu marido? ¿Acaso una casa de subastas no es un lugar para comprar y vender? ¿Cómo es posible que con toda la plata que tenemos nos echen así? Llámalo de inmediato y pregúntale qué pasó, o dile que venga a darnos la cara y exigir respeto.
Se supone que ahora eres la presidenta de Corporativo Alba, una mujer de gran prestigio. ¿Nos van a ningunear de esta manera?
Elena también hervía de rabia. Habían llegado llenos de emoción y arrogancia, y terminaron perdiendo toda su dignidad.
La imagen de mujer fría, inteligente, dulce y serena que Cristina se esforzaba por proyectar estuvo a punto de desmoronarse por los comentarios mordaces de Paola.
Sacó su celular y llamó a Hugo.

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