Entrar Via

Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 829

¿Por qué los Quintana y los Ibarra insistían en destruirla?

Pero ahora, al ser confrontada tan directamente por el abuelo Regino, era obvio que no iba a admitirlo en voz alta.

El anciano soltó una carcajada amarga, su voz resonaba imponente y llena de autoridad:

—Cuando Kiara desapareció, la familia Ibarra removió cielo y tierra, gastamos todo lo que teníamos y aún así no pudimos encontrarla. Vanesa vivía sumida en el llanto y la depresión.

—¡Si no hubiera sido porque alguien sugirió que adoptar a una niña de edad similar y signos zodiacales compatibles nos ayudaría a atraer buena suerte y aumentaría las posibilidades de encontrar a Kiara, jamás habrías tenido un lugar en esta casa!

—¡Si lograste ser parte de los Ibarra y disfrutaste del título de señorita de la alta sociedad, fue pura y exclusivamente por Kiara, ¿lo entiendes?!

El anciano la miraba con absoluto desprecio, observando su rostro demacrado:

—Además, el mismo día que Kiara regresó a nosotros, teníamos empacadas tus maletas para enviarte lejos.

—Pero, al fin y al cabo, habías estado aquí veinte años, Vanesa tiene el corazón blando, y Kiara no quería ver sufrir a su madre. Fue ella quien aceptó que te quedaras.

—Pensamos que, ya que te habíamos criado y había cierto cariño, si te comportabas y no causabas problemas, un plato de comida en esta mansión no nos iba a quebrar.

—El único motivo por el que sigues sentada aquí, respirando este aire y disfrutando de lujos, es gracias a la misericordia de Kiara.

—Todo lo que tienes hoy, tu identidad, tu estatus, tu reputación... todo, fue una limosna que Kiara te concedió.

—¡¿Con qué derecho te atreves a odiarla?! ¡¿Con qué derecho intentaste destruirla?!

Esas palabras fueron dagas envenenadas hundiéndose directo en el orgullo de Pamela.

Ese día, ya la habían destrozado de todas las formas posibles.

Pero para alguien tan arrogante y con tantos delirios de grandeza como ella...

Lo que dijo el abuelo Regino pulverizó hasta el último átomo de su dignidad.

Se quedó pálida como un muerto, tirada en el suelo, temblando de forma incontrolable.

¿Los Ibarra la adoptaron solo por Kiara?

¿Solo como un amuleto de buena suerte para encontrarla a ella?

Y su permanencia en la mansión, también había sido por Kiara.

Todo su estatus en la élite, aquello que más presumía, resultó ser solo una obra de caridad otorgada por esa 'campesina' a la que ella tanto detestaba.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Indomable: No soy la chica que echaste