"Melissa"
Llegué al restaurante que había al lado del hospital y las chicas ya estaban ahí. Estaba irritada, muy irritada.
—Ay, Mel, te demoraste, ¿qué pasó? —Catarina preguntó y resoplé.
—Heitor, está en la buena con los otros tontos y sobrecargándome de trabajo. —Respondí irritada.
—Pero ¿qué hizo? —Sam preguntó.
—Tu maridito se escapó de la oficina hoy muy tempranito y hasta ahora no ha vuelto, pero me mandó un mensaje pidiendo que revise los contratos de todos los clientes del despacho, porque uno de ellos está cuestionando las condiciones pactadas y él no quiere que ese cliente contamine a los otros. —Respondí.
—Apuesto a que es ese insoportable de la telefónica, ese hombre es imposible. —Sam se lamentó y estuve de acuerdo.
—También creo que es él, pero tu marido no me quiso decir para no viciar mi mirada sobre los contratos. Si esos contratos fueran aún impresos mi oficina estaría pareciendo el cajón de un archivo. —Resoplé.
—Qué gracioso, eso me recordó esa vez que te mandó al archivo, para mantenerte ocupada mientras él iba tras Sam. —Catarina se rió y pensé un poco.
—¡Ah, hijo de su madre! —Dije y las chicas me miraron—. Está tratando de mantenerme ocupada. ¡Ah, pero no se las va a llevar de encuentro! ¿Ustedes tuvieron alguna noticia?
—Yo sí, Patricio no vuelve a la oficina hoy, no me explicó muy bien, pero parece que tiene un nuevo cliente potencial que es muy importante y quiere quedar bien para no perder la cuenta. —Lisa contó.
—Qué gracioso, Don también me envió un mensaje diciendo que no va a poder verme hoy. —Del comentó.
—¡Están todos huyendo de nosotras! —Manu resopló—. Flavio me avisó que cambió un turno en la comisaría. Su turno sería mañana, pero lo cambió con el comisario de hoy.
—¿Qué están tramando? —Estaba muriéndome de curiosidad—. Y tú, rabito, ¿qué cara es esa?
—No sé qué están tramando, solo sé que Fernando aún no había vuelto. —Comentó.
—No, tú sabes algo más, ¿qué es? —La encaré percibiendo su carita desconsolada.
—Ah, no es nada en relación a Fernando, es otra cosa. —Suspiró.
—Ya veo. ¿Y qué es, entonces? —Ya me imaginaba que tenía algo que ver con mi vecino.
—Rafael me besó. Dos veces. —Confesó y todos los ojos se voltearon hacia ella. Nos miró y después contó lo que había pasado el día que fue a cenar con él y después, el día anterior.
—Pero no entendí, ¿por qué saliste corriendo? —Pregunté—. ¿No besa bien? ¿No tiene esa agarrada así que te junta y dice "ven acá, preciosa"? —Bromeé y se rieron.
—Ay, Mel, besa demasiado bien y la agarrada es justamente por ahí... pero sabes que tengo los dos pies atrás con él y el comisario aún no ha conseguido todas las respuestas. Me acordé de que puede ser peligroso y me fui. —Hana contó y sacudí la cabeza.
—Pero, Hana, Flavio me dijo que lo único extraño es el préstamo que necesitó, nada más. No es como si guardara cuerpos en el armario. —Manu recordó.
—Sí, lo sé, hasta mandé un mensaje disculpándome hoy. —Hana contó y me pareció interesante.
—¿Y respondió? —Pregunté y sacó el celular de la bolsa y nos mostró la foto. El celular pasó de mano en mano alrededor de la mesa y después nos mostró la otra foto.
—¡Nuestra señora de la cotorrita despeinada! —Del miró la foto con los ojos desorbitados—. Ya puede entrar al clubcito de los muchachos, guapo y bien dotado. Toda mujer necesitaba tener uno de esos, ¿miren? Ay, somos unas afortunadas. Bienvenida al equipo, Hana.


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....