Entrar Via

Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita) romance Capítulo 1090

"Hana"

Me desperté y miré a un lado, Rafael estaba durmiendo volteado hacia mí. Miré por la ventana, la cortina estaba abierta y aún era de noche. No debí haberme dormido, debí haberme ido, pero me iría ahora, saldría de puntitas, mientras él seguía durmiendo, pero antes de levantarme lo miré un poco más, era un desperdicio que un hombre tan lindo y tan sabroso fuera un problema garantizado. Cerré los ojos por un momento y las imágenes de nosotros dos se arremolinaron en mi mente, ¡definitivamente sabía usar el instrumental que tenía, oh, si lo sabía!

Pero era un psicópata, nadie me convencería de lo contrario, y yo tenía que salir de aquí antes de que me matara y escondiera mi cuerpo. Me levanté muy despacio, tratando de no hacer ruido y tanteé buscando mi ropa. Me vestí en el pasillo y me dirigí hacia el cuadro, detrás del cual había escondido la llave de la puerta y la saqué. Pero tan pronto como metí la llave en la puerta sentí un peso presionar mi espalda y me atrapó contra la puerta.

—¿A dónde va mi loca así con tanta prisa? —Susurró en mi oído y sentí que mi cuerpo se erizaba, pero no era de miedo, era de calentura. Tal vez yo sí estaba loca, porque bastaba con que él me tocara para que sintiera ese fuego subir junto con unas ganas locas de sentir su boca en mí.

—Voy a mi casa, antes de que me mates y me comas con papitas fritas. —Respondí y él se rio.

—No, loca, no voy a matarte, me gusta comerme a mis víctimas bien vivitas. —Se rio de nuevo—. Y te voy a comer, Hana, pero no necesito las papitas.

—¡Eres un tarado! Un psicópata tarado. —Pero mi frase salió seguida de un gemido cuando sentí su mano grande entre mis piernas y su boca chupando la punta de mi oreja.

—Y parece que a ti te gusta este tarado, considerando esta conchita cada vez más mojada en mi mano y esta piel erizada. —Pasó la punta de su lengua a lo largo de mi cuello y me arrancó otro gemido.

—Es que... eres sabroso y sabes qué hacer. —Admití, después de todo, con mi cuerpo denunciándome, de nada servía querer mentir.

—Entonces, loca, ¿por qué irte ahora? —Preguntó.

—¿Para evitar que me maten? —Pregunté y él se rio en mi oído, su risa me hizo desear que sus dedos continuaran lo que estaban haciendo entre mis piernas.

—No voy a matarte, pero voy a comerte. —Suspiró—. Quizás me he vuelto adicto a ti.

Hundió dos dedos en mí y mordisqueó mi hombro. Pero entonces sacó los dedos de mi interior y quitó su mano de entre mis piernas, subió ambas manos por mis muslos hasta mi trasero y lo apretó, me sujetó por la cintura y, al presionarme con su cuerpo contra la puerta, su miembro duro se encajó entre mis piernas dejándome en llamas con su calor.

—Entonces, loca, ¿de verdad quieres irte? ¿No quieres quedarte y dejar que te coma? —Insistió.

—Yo... yo... —Sabía que tenía que irme, quedarme era muy peligroso, pero ya dice el dicho "perdido por cien, perdido por mil", ya estaba allí, incluso ya había dormido a su lado, una horita más no sería tan malo, ya que él estaba diciendo que no me iba a matar. Quizás ser comida por él era una opción interesante—. Creo que puedo quedarme un ratito más.

PAREJA 6 - Capítulo 94: No te apresures 1

PAREJA 6 - Capítulo 94: No te apresures 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)