"Hana"
No bailé para Rafael, no tuvimos tiempo para eso y me dejó lo suficientemente cansada como para preferir dormitar en el sofá mientras él trabajaba. A medianoche me llevó a mi casa y durmió a mi lado, abrazándome. Pero no dormimos mucho, mi celular sonó muy temprano y tuve ganas de arrojarlo contra la pared, pero recordé que era un día importante, era la despedida de soltera de Melissa y no podía faltar.
—Duermes muy poco. —le dije cuando recibí un beso de buenos días de Rafael.
—Trabajo de noche, duermo cuando puedo. —sonrió—. Buenos días, mi flor.
—¡Buenos días, psicópata guapo! —le respondí y se rió.
—Ah, tú sí que eres una delicia. Una delicia y llena de sorpresas. —bajó la voz para hablarme al oído—. Me encantó la sorpresita de ayer, repítela cuando quieras.
Me besó la oreja y me dejó con escalofríos. Catarina tenía razón, el showecito que me enseñó era éxito garantizado. Pero necesitaba arreglarme, no tenía tiempo para un poquito más de mi psicópata, no podía fallarle a Melissa.
—Tengo que irme. —dije de mala gana.
—Todavía es muy temprano para que vayas al trabajo. —respondió besándome el cuello.
—En realidad voy a encontrarme con las chicas en casa de Mel, vamos a hacer su despedida de soltera. —respondí y levantó la cabeza.
—Ah, sí, la boda es mañana. ¿Y esa despedida va a terminar muy tarde? —preguntó y lo miré fijamente—. Solo para saber a qué hora puedo ver a mi loquita.
—¿Quieres verme otra vez? ¿Hoy? —pregunté y estaba sorprendida con eso, pensé que ya se estaba aburriendo de mí.
—Quiero verte todos los días, mi loquita. —me dio otro beso.
—¿En serio? —pregunté con una sonrisa y asintió—. Pero hoy no va a poder, quedamos en un día de spa y después una fiestecita y vamos a dormir con ella para empezar el día de novia con un desayuno con las amigas.
—Eso suena muy divertido, son buenas amigas y se lo merece. Entonces, ya que no te voy a ver hoy después de que lleguemos a mi casa, necesito un poquito más de ti antes de salir de esta cama. —me besó y ni pude decir que no, porque yo también quería un poquito más de él antes de salir de la cama.
Pero cuando salimos de la cama ya estaba muy atrasada y fue una carrera entre bañarme y arreglarme. Rafael se reía de todo y mientras yo corría de un lado para otro él me detenía y me daba besos y casi me hacía olvidar que tenía un compromiso.
Pero era cuidadoso y atento y, después del baño, mientras me maquillaba y me secaba el cabello, se fue a la cocina y preparó el desayuno y después me hizo sentarme y comer antes de salir.
Cuando estacionó el carro frente al edificio donde vivía, las chicas ya estaban ahí esperando, miré antes de bajar del carro y me di cuenta de que aún faltaba Adele ahí, respiré aliviada, no era la última en llegar. Pero cuando Rafael bajó del carro y caminó tomado de mi mano hasta ellas, se pusieron eufóricas, llenas de grititos y "uy uys". Me sentí muy apenada y miré a Rafael de reojo y tenía una gran sonrisa presumida en la cara.
—Íbamos a tocar tu puerta, Rafa, necesitamos a Hana hoy. —sonrió Catarina.
—Estábamos en casa de Hana. —respondió y fue saludando a las chicas con besitos en la mejilla.
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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....