El próximo domingo celebraríamos el primer cumpleaños de nuestros cuatrillizos, nuestro cuarteto fantástico. Crecían bien y saludables. Era como ver una mezcla entre Alessandro y yo. Augusto y Maite tenían mis cabellos negros y los ojos azul violeta de su padre. Santiago y Aurora tenían los cabellos castaños de su padre y mis ojos verdes. Eran como Pedro, niños saludables y muy felices. Pedro era protector con sus hermanos y especialmente gentil con las niñas.
Decidimos hacer una celebración pequeña en la finca de mis padres, pues el sábado se realizaría el tradicional baile de máscaras anual en Campanario y nosotros iríamos.
Estaba haciendo las maletas. Alessandro salió del vestidor sosteniendo una caja negra y me jaló para sentarme a su lado en la cama.
—¿Qué es eso? —pregunté curiosa.
—Esto es el recuerdo de nuestra primera noche —dijo Alessandro y sus ojos brillaron.
Cuando Alessandro abrió la caja, sacó de dentro la máscara que usaba en el baile cuando nos conocimos, un pañuelo blanco y mis bragas rotas. Comencé a reír.
—Te dije que había guardado tus bragas, mi ángel —dijo con una sonrisa triunfante en el rostro, haciéndome soltar una carcajada.
—¿Y ese pañuelo? —pregunté sin entender.
—Necesitó ser lavado, pero lo guardé de todos modos. Usé este pañuelo para limpiarte después de hacerte el amor aquella noche —tenía la sonrisa más pícara en el rostro.
—¿Sabes que después de que me dejaste en ese pasillo busqué estas bragas? Pero nunca imaginé que te las habías quedado —comenté.
—Me quedé con ellas y con todas las otras que he roto en ese delicioso cuerpecito tuyo —dijo Alessandro y me jaló a la cama, acostándose sobre mí—. Pero las otras están en nuestro apartamento. Donde te hago gritar mientras estoy dentro de ti.
—¿Ah, sí? —le sonreí—. ¡Qué pícaro!
—Pícara eres tú, a quien tengo que taparle la boca cuando estás sentada en mi verga, aquí mismo en esta cama, ¡para no despertar a nuestros hijos! —Alessandro rio y besó mi cuello.
—¿Qué puedo hacer? ¡Mi marido es un pervertido delicioso! —dije ya rindiéndome a sus caricias por mi cuerpo.
—Es bueno saberlo... —Alessandro me besó y pasamos más de la mitad de la noche despiertos, sumergidos en el cuerpo del otro.
—Tu perfume también sigue siendo el mismo —sonrió dando un beso en mi cuello.
Llegamos al baile y por supuesto Melissa ya nos arrastró al bar y comenzamos a tomar tragos. Cuando fuimos a la mesa, Alessandro no perdió tiempo, sostuvo mi mano y, como cinco años antes, repitió la frase que me cautivó:
—La mujer más hermosa del salón no me negará un baile, ¿verdad?
Estábamos bailando y conversando. Alessandro era un hombre encantador y seductor. Yo estaba locamente enamorada de él. De repente sonrió maliciosamente y me llevó a un lugar que recordaba muy bien, aquel mismo pasillo sin iluminación que daba a una salida de emergencia.
Alessandro comenzó a besarme y yo sabía bien dónde terminaría todo. Nuestros recuerdos afloraron allí y tomaron forma. Nuestros movimientos se repetían, pero eran completamente nuevos, porque ahora no éramos extraños en una fiesta, éramos marido y mujer, amantes que se deseaban, se querían, se amaban. Alessandro rompió mis bragas una vez más, y nos entregamos a nuestro amor allí, una vez más, en movimientos rítmicos, como si bailáramos a escondidas. Fue ardiente, fue intenso, fue maravilloso, aún mejor que la primera vez.
Otra vez estábamos allí, apoyados en aquella pared, totalmente sin aliento, su frente apoyada en la mía, después de entregarnos completamente a nuestro placer.
—Eres realmente increíble —dijo Alessandro mirándome a los ojos, con un brillo de pura lujuria en los suyos—. Pero esta vez, hermosa, sé tu nombre —sonrió y pasó el pulgar por mi rostro—. Y nunca más te perderé. ¡Te amo, mi ángel!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....