"Heitor"
Estaba sentado en la recepción de mi empresa contándole a Julia sobre el increíble viaje que hice con Sami cuando sonó mi celular, era Patricio.
—Patricio, acabamos de almorzar juntos, ni mi esposa me extraña tanto —contesté riendo, imaginando qué tontería iba a decir Patricio ahora.
—Hermano, ¡te amo! —dijo Patricio, pero no parecía tan relajado como siempre—. Sami está bien...
—¿Cómo así que Sami está bien? ¿Qué pasó, Patricio? —todas mis alarmas se encendieron.
—Heitor, ocurrió algo, pero ella está bien. Flavio dejó policías vigilando los alrededores de la empresa y el guardia de Sami fue rápido. Pero ella fue llevada al hospital —Patricio estaba dando vueltas al asunto.
—Patricio, dime ya qué pasó —exigí mientras caminaba hacia los elevadores y le decía a Julia que hablaría con ella después.
—Nicole apareció aquí, tras Sami, pero Michel la protegió. Lo que sea que esa loca haya arrojado a Sami, golpeó a Michel. Nicole fue arrestada y Sami se desmayó y pensamos que era mejor llevarla al hospital —Patricio resumió la historia, pero yo quería saber de Sami.
—Patricio, ¿qué hospital?
—El de Molina. Ya estamos en camino.
—Nos vemos allá.
El elevador se abrió y Meli iba saliendo con una gran sonrisa. La empujé de regreso adentro y presioné el botón. Le conté lo que Patricio me había dicho y ella se preocupó. En el estacionamiento me di cuenta de que estaba muy nervioso.
—Loca, necesito que conduzcas, porque estoy enloqueciendo —le entregué la llave del auto a Meli y entré del lado del pasajero.
—Relájate, Matinez, yo te llevo. Casi fui piloto de pruebas, llegaremos antes que la ambulancia —dijo Meli al sentarse a mi lado. Eso no me sonó bien—. Ponte el cinturón y agárrate.
Arrancó el auto del estacionamiento haciendo un trompo y me arrepentí inmediatamente de entregarle las llaves. Meli conducía alocadamente por las calles, era aterrador. Llegamos al hospital de hecho antes que la ambulancia, pero yo estaba tan pálido y tembloroso que la enfermera pensó que era yo quien necesitaba atención médica.
No tardó y la ambulancia con Michel y después la otra con Sami llegaron. Cuando la camilla pasó junto a mí, salí corriendo detrás gritando que era mi esposa. Los paramédicos no se detuvieron.
—Ven con nosotros —fue lo único que dijo uno de ellos y salí corriendo detrás de la camilla.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....