"Flávio"
Después de que el gerente me pasó toda la información sobre Sabrina y a qué hospital había sido llevada, colgué el teléfono sin decir una palabra. Todo esto sería una gran confusión.
—¿Qué pasó, Flávio? ¿Algún problema con Manu? —Camilo viendo mi cara de susto enseguida se preocupó por su hermana.
—No —balbuceé—. Solo espero que no me cause un problema con Manu —pensé por un momento antes de hablar—. La desquiciada de mi ex esposa tomó una gran cantidad de pastillas y alcohol, fue llevada inconsciente al hospital y dejó una nota para que me llamaran.
—¡Qué barbaridad! —comentó Camilo—. ¿Qué vas a hacer?
—Necesito ir al hospital, Camilo, a pesar de todo estuve casado con esa loca. Voy a pedirle a mi papá que avise a sus papás para que vengan, pero hasta que lleguen no es correcto que la deje sola, ¿no crees? —lo miré buscando aprobación.
—Creo que deberías hablar con Manu primero —Olivia tenía razón, no podía salir corriendo al hospital sin hablar con Manu.
—Sí, Oli tiene razón, pero estoy de acuerdo contigo, tienes que ir. Ve, yo le explico a mi hermana —Camilo estaba de acuerdo conmigo.
—Voy a llamarla en el camino. Gracias —me levanté y fui hacia la puerta, la abrí en el momento en que Manu iba a poner la llave en la cerradura—. Pequeña, ¡qué bueno que llegaste! —la abracé fuerte.
—Hola, grandote, ¿qué pasó? —Manu me miró preocupada. Rápidamente le expliqué lo ocurrido—. Ve, Flávio, después conversamos.
—Manu, yo... —quería explicar, quería que pudiera entender que haría esto por cualquier ser humano.
—¡Ve, Flávio! Está todo bien —habló medio molesta.
—No está —la tomé de la mano y salí jalándola—. Viene conmigo —grité por encima del hombro a los otros.
En el camino al hospital llamé a mi papá y le conté sobre Sabrina, le pedí que avisara a sus papás para que vinieran y dije que iba camino al hospital.
—Manu, me siento responsable —dije después de que colgué el teléfono.
—¿Por qué, Flávio? Esa mujer nunca nos va a dejar en paz si cada vez que hace un escándalo para llamar tu atención sales corriendo tras ella —Manu estaba molesta y con razón.
—Lo sé, Manu. Pero resulta que hoy más temprano me llamó y solo atendí porque no reconocí el número. Amenazó con matarse si no iba a verla. Y yo simplemente le dije que siguiera adelante y se matara. Tu hermano estaba a mi lado cuando eso pasó. Me siento responsable por esto, Manu. ¿Puedes entender? —estaba angustiado entre sentirme culpable por la idiotez de Sabrina y preocupado de que Manu se enojara conmigo.
—¡Ay, Flávio! —resopló Manu.
Paré en un semáforo y me volteé hacia ella, tomé su rostro entre mis manos, haciéndola mirarme.
—¡Pequeña! ¡Tú eres mi amor! Nada ni nadie es más importante que tú para mí. Pero me siento responsable y si no voy esto me va a atormentar por el resto de la vida. Pero si no estás de acuerdo con esto, regresamos a casa ahora —estaba mirando sus ojos, escuché el claxón del carro detrás de mí, el semáforo estaba en verde, pero no me importaba, solo quería que decidiera—. ¿Qué hago, pequeña?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....