"Manuela"
Cuando vi a esos cuatro entrando como si vinieran de un velorio enseguida vi que algo andaba mal, pero esperé para preguntar. Mi papá parecía desolado, mi hermano estaba pareciendo un animal feroz enjaulado, mi cuñada trataba de mantener esa sonrisa conciliadora que usaba cuando estábamos en medio de alguna crisis y Flávio parecía un niñito perdido. Había algo malo, definitivamente.
No tardó mucho para que Melissa se fuera. Le agradecí por haber pasado la tarde conmigo, me hizo reír, vimos películas viejas, me abrí con ella y conté cosas de las que no me gustaba hablar, nos atracamos de helado y alfajores. Cuando Rick y Lisa llegaron se empeñaron en hacerme reír y lo que me pasó se volvió un recuerdo que parecía distante. Pero se fueron de puntillas y quedamos solo mi familia, Flávio y yo.
—Ahora desembuchen, ¿qué está pasando? —los miré seria, no esperaría ni un segundo más para que me contaran qué los tenía de esa manera.
—Pequeña, tenemos unas cosas que contarte y son cosas muy importantes —fue Flávio quien empezó, pero no se sentó a mi lado, se sentó en el sillón cercano. A mi lado estaban mi papá y mi hermano, uno de cada lado.
—Los escucho —lo enfrenté, pero parecía no saber por dónde empezar—. Y antes de que preguntes por dónde empezar, sugiero que sea por el principio.
—Manu, mira esta foto —Camilo me entregó su celular.
Miré esa foto sin entender, parecía una foto mía que él usó algún programa de computadora para envejecer. Entonces lo miré sin entender.
—No eres tú en esa foto —se apuró Camilo. Miré al lado y mi papá tenía los ojos llorosos.
—¿Quién es entonces? —pregunté.
—Es mi mamá. Nunca viste fotos de ella porque Rita quemó todas las que había en casa, pero nuestros abuelos tenían varias fotos de ella y me dieron. Tengo un álbum y esta aquí en el celular —explicó Camilo, pero no entendí a dónde quería llegar.
—Extraño, me parezco a ella —comenté mirando la foto nuevamente.
—Sí, te pareces mucho a ella —respondió Camilo—. Principalmente después de que pasaste por ese cambio e hiciste esas luces en el cabello, te quitaste los lentes y el aparato y ese flequillo horrible. Y fue solo después de ese cambio que nos dimos cuenta —se rio Camilo y me reí con él.
—Por eso las caras de sorpresa cuando me vieron ese día que estuve en su casa. ¿Pero qué significa esto? —pregunté.
—Significa que pensé que no eras hija de Rita, pensé que eras hija de mi mamá —las palabras de Camilo resonaban en mi mente y me sentí mareada—. Hablé con Flávio y él resolvió investigar.
—Muy probablemente —Camilo estaba llorando, pero estaba agarrado a mi mano.
—Esa mujer tiene que ir a la cárcel, tiene que ser presa, no importa si es mi mamá o no, tiene que pagar por eso —me revolví tanto que me agité en el sofá y mi papá pasó la mano por mi espalda.
—No es tan simple, Manu. De cualquier forma, ese crimen prescribió —resumió Flávio.
—Pero si no estaba embarazada y si usted enterró a su esposa e hija, ¿quién es mi mamá? —pregunté mirando a mi papá que no lograba hablar de tanto que lloraba.
—Mi pequeña, no sabemos. Puede ser que tu mamá sea la mujer de la que la enfermera Rosalía le contó a Breno que dice haber tenido gemelos, pues Rita mandó a la enfermera Gisele hacer el parto de la mamá de Camilo y eso fue el mismo día que la otra mujer dio a luz. Pero puede ser que lo que está escrito aquí ni sea verdad y Rita sea realmente tu mamá —Flávio me miraba a los ojos y percibí el esfuerzo que hacía para mantenerse firme, para ser mi roca.
—Necesito saber, ¿cómo vamos a saber? —estaba en agonía, pero entonces me di cuenta de algo—. Espera, si Rita no es mi mamá, ¿usted no es mi papá?
En ese momento mi papá se desplomó y necesitó ser sostenido. Su llanto casi infantil y sus sollozos me cortaron el alma en pedazos. Lo abracé lo más fuerte que pude, no aceptaría no ser hija de él, no aceptaría no ser hija de ese hombre bueno, que me amó y me enseñó las primeras cosas de la vida.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....