Entrar Via

Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita) romance Capítulo 756

"Virginia"

Patricio me dejó medio confundida en ese vestidor. Después de que se fue, me tomé uno o dos minutos para moverme. Me vestí y salí de ahí, regresé al hotel y afortunadamente Taís no estaba. Me dejé caer en la cama y me quedé pensando sobre lo que había pasado. Patricio no reaccionó a mí, no reaccionó a mi cuerpo, eso era novedad. Antes siempre me deseaba y ahora...

Pero hubo más, me dijo que le daba asco. ¡Eso fue horrible! Cuando decidí regresar pensé que lo encontraría esperándome, triste porque me había ido, como vi en sus ojos el día que me fui. Pero no fue lo que encontré. ¿Pero qué pasó? No podía haberme olvidado así. ¿Será que descubrió las cosas que hice? Solo si... no, pero quien sabía no contaría y mi familia no tenía contacto con él.

El teléfono del cuarto sonó y contesté, esperaba que no fuera Taís queriendo que saliera.

—Señorita, aquí en recepción hay una Srta. Lascuran que desea verla. —la voz femenina de la recepcionista del hotel habló con un tono gentil y profesional.

—¿Melissa? —Eso era una gran sorpresa para mí.

—Exactamente.

—Dile que ya voy bajando. —Colgué el teléfono, me puse los zapatos y salí del cuarto.

Llegué a la recepción y vi a Melissa sentada en un sofá bien en la esquina. Me acerqué cautelosa, no sabía qué esperar, porque hasta donde sabía estaban todos dolidos conmigo. Y ni entendía eso, porque no hice nada a las chicas.

—¡Hola, Virginia! —Melissa se puso de pie cuando me vio—. ¿Tienes tiempo para una conversación?

—Hola, Melissa. Sí, claro. Siéntate. —señalé el mismo sofá de donde acababa de levantarse.

—No, aquí no. Vamos a dar una vuelta. —Melissa era altiva y su voz y sus maneras indicaban que había nacido para liderar, entonces, cuando me pidió que diéramos una vuelta, pareció más una decisión que debía acatar que una invitación.

—Está bien. Vamos. —estuve de acuerdo, ¿qué podría pasar? A lo mucho me diría algunos insultos, nada más.

Salimos del hotel, el valet rápidamente entregó su carro y nos fuimos de ahí. No dijo nada mientras manejaba, solo manejó y se detuvo en una cafetería pequeña de barrio. No había nadie ahí además de la empleada en el mostrador, Melissa fue hasta allá y pidió algo, después nos sentamos en una mesita al fondo.

—Estás sorprendida de que te busque. —No era una pregunta, pero Melissa era el tipo de persona que sabía leer a los otros.

—Sí, después de lo que pasó en casa de Patricio lo estoy. —dije recordando que Melissa se puso de manera protectora cerca de Lisandra—. ¿Ella es tu amiga ahora?

—¿Lisandra? Sí, es mi amiga, así como de Cat, de Sam y de Manu. —Melissa hablaba con calma—. Virginia, te busqué porque, por más que trate, no entiendo lo que pasó. —Melissa fue directo al grano, quería saber por qué me fui.

—Sí, Melissa, el arrepentimiento. Si no me hubiera ido estaría feliz con Patricio, ¿no es cierto? —Era lo que pensaba y creía tanto en eso que necesitaba recuperar a Patricio.

—No sé. Tal vez sí, tal vez no, pero tal vez no estarías consumiéndote en arrepentimiento, culpa, ¿vergüenza tal vez? —Melissa entrecerró los ojos en mi dirección.

—Tal vez. —Una lágrima se escapó de mis ojos.

—Virginia, estás buscando redención, pero Patricio no es tu redención. —Melissa parecía haber mirado dentro de mí. La miré y esperé—. ¡La verdad es tu redención!

—No entiendes. La verdad me va a arrojar al infierno, Melissa.

—¿Y ya no estás en él? —Sus ojos eran penetrantes, parecían estar revolviendo en mi alma y eso me dejó muy incómoda.

—¿Por qué tú, entre todos, justamente tú quieres saber la verdad? —Había un porqué ahí, pero aún no sabía cuál era.

—Porque puedo ayudarte. O no. Pero necesitas contarme. —Melissa no mentía para conseguir lo que quería, era sincera, como estaba siendo conmigo. Quería saber la verdad para decidir si merecía alguna piedad.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)