"Ricardo"
En cuanto llegué a la oficina, encontré a Patricio y Alessandro en una conversación animada con Thales en la recepción, los tres parecían bastante satisfechos con algo, pero no compartieron el tema de la conversación.
—¿Vendiste la casa, Rick? —Patricio me preguntó enseguida, curioso como siempre.
—Sí, la vendí. Fue más rápido de lo que esperaba. —Todavía estaba medio aturdido con la pareja pintoresca y el rápido negocio de la venta.
—Mis padres vienen y tus padres se van a hospedar en mi casa. —Patricio solo me estaba comunicando. Conociendo a Lucinda, ya había decidido todo con Lisa.
—Patricio, no te preocupes, mis padres pueden quedarse hospedados con alguna de mis hermanas. —Le expliqué.
—¿Esas locas? Sabes que no va a funcionar y vas a tener que salir de algún lugar de madrugada para evitar que Madeleine cumpla su amenaza de volverse vagabunda. —Patricio se rió recordando la amenaza que mi hermana de en medio siempre hacía.
—Es una exagerada. No vive sin agua caliente y aire acondicionado. —Me reí. La última vez encontré a Madeleine a dos cuadras de casa, a las dos de la mañana, con un bulto de ropa amarrado en un palo de escoba sobre el hombro. Decía que se volvería vagabunda para no tener que preocuparse por nada más y nuestra mamá podría criar a sus hijos como se le diera la gana.
—No te preocupes, tus padres se quedan conmigo. Lisa está emocionadísima con esto. Y van a estar muy entretenidos con Marisol. —Patricio recordó a su hijita que estaba hermosa con esos cabellos rizaditos y empezando a gatear por todos lados.
—¡Van a estar locos por ella! —Sonreí. ¿Quién no se encantaba con esa niñita linda que tenía los ojos de la madre? ¡Era imposible!
—Y tú y Anabel pueden quedarse en mi penthouse. Voy a mandar a organizar todo. Puedes quedarte ahí el tiempo que quieras. —Alessandro ofreció.
—¿Todavía tienes ese penthouse? —Me sorprendí, pensé que ya se había deshecho de él hacía tiempo.
—Sí, es adonde me escapo con mi esposa cuando la casa se llena demasiado. Heitor y Flavio hacen lo mismo. Te recomiendo que te compres un departamento, Patricio. —Alessandro sonrió.
—¡Ustedes tienen cinco hijos, Ale, su casa siempre está llena! —Patricio nos hizo reír, pero todos sabíamos que él quería tantos hijos como Alessandro.
—Voy a aceptar, eso resuelve un gran problema para mí, pero va a ser por poco tiempo. —Realmente era un alivio no tener que comprar una propiedad a las carreras y poder decidir con calma.
—¿Ya te decidiste sobre la casa nueva? —Patricio sabía de mis planes y estaba más ansioso que yo.
—Casi, solo quiero preguntarle a Anabel qué opina. Ustedes saben... —Ella estaba en mi vida y si dependiera de mí no saldría más.
—¡Ay, el amor es hermoso! Y yo vi nacer ese amor... —Thales suspiró teatralmente haciéndonos reír.
VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....