"Ricardo"
Entré al apartamento tomando la mano de Anabel y la jalé hacia el sofá conmigo. Quería que me contara lo que su papá le había dicho y necesitaba contarle lo que mi papá me había dicho. Era hasta gracioso.
—Pareces preocupado, mi corazón —se sentó y puso las piernas en mi regazo.
Estaba usando un vestido de mezclilla entallado, con cuello de camisa y la falda le llegaba hasta la mitad de los muslos y en los pies una sandalia de plataforma bien alta. Le quedaba tan bien, pero la hacía parecer aún más joven y yo me sentía como un señor de edad en ese momento.
—Estoy preocupado —confesé, mientras mis manos subían y bajaban por sus hermosas piernas.
—¿Qué pasó? —preguntó y estiró el brazo para tocar mi rostro. Cerré los ojos para sentir su toque y ella suspiró—. Douglas te contó.
—Contó. Pero ¿por qué tiene que haber sido Douglas? Podría haber sido Sandra —abrí los ojos y vi una pequeña sonrisa en sus labios.
—No, Sandra no me entregaría —dio una sonrisa despreocupada y siguió jugando con los dedos en mi rostro.
—La tal sororidad... —suspiré y escuché su risita—. ¿Qué quería, hermosa?
—Hacerme una propuesta. Dijo que me va a dejar en paz, si retiro el proceso de desconocimiento de paternidad, quiere parte de mis acciones para volver a la presidencia de Lancaster, quiere a tu papá fuera y quiere que Don desista de tratar de quitarle el apellido, para eso, ofreció quitarle el apellido a Irina e Ilana —habló tranquilamente.
—Y dijiste que no haces acuerdos con el diablo —suspiré, esa caricia que me estaba haciendo estaba muy buena y me moví en el sofá para recostar mi cabeza en el respaldo y disfrutar mejor su toque.
—Te contó todo de verdad —se rio.
—Todo lo que sabía —confirmé.
—Por favor, no despidas a mis feroces —iba a abogar por ellos, como me imaginaba.
—Fallaron hoy, hermosa. Una gran falla de seguridad que permitió que Leonel se acercara a ti —expliqué.
—Pero Leonel nunca habría logrado sacarme de ahí sin que ellos vieran y fue mi culpa, yo fui la que me alejé de ellos. Me distraje en la tienda y terminé alejándome —argumentó.
—Eso no puede pasar, Ana —hablé despacio.
—Lo sé, pero, por favor... —paró la caricia que me hacía y abrí solo un ojo para verla con las manos juntas y ojos redondos y brillantes como un gatito caprichoso.
—Ayúdame a recordar, ¿en algún momento ya te dije que no? —pregunté y sonrió.
—Tendría que hacer una lista. Creo que desaparecer por un año cuenta —me miró con ese aire de quien me estaba desafiando a contradecir. Pero solo me reí.
—No los voy a despedir, pero no quiero a los dos juntos cuidándote, a partir de mañana uno de ellos se va a unir al equipo que está en la casa y otro vendrá a sustituir. Douglas es quien va a decidir. Ahora, vuelve a hacerme cariños o cambio de opinión —sonreí y cerré los ojos, sintiendo su mano tocarme otra vez.
VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....